Mostrando entradas con la etiqueta Patxi López. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Patxi López. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de octubre de 2012

Patxi López, un canto a la esperanza del mañana


Siempre pensé que si nuestros abuelos lucharon por nuestros derechos en los tiempos en los que alzar la voz era una más que probable sentencia de muerte, no tenemos derecho a bajar los brazos ni siquiera cuando en días como hoy la frustración intenta hacerse dueña de ésta que les escribe estas líneas.
Hoy, igual que ayer, tengo que traer a mi cabeza a aquellos luchadores.
Soy de esas personas que tienen la suerte, o la desgracia, de conocer dos realidades tan distintas que me gustaría poder transmitir a través de estas líneas.
Vaya por delante que soy una luchadora terca que no bajará los brazos nunca mientras haya una sola persona que no tenga nada, o que sufra, o que esté enferma. Mientras haya un niño al que educar o un abuelo al que atender. Nunca. Va con mi compromiso socialista, va con los ideales de mis abuelos.
Hoy, el Presidente de Cantabria ha anunciado que el Fondo de Cooperación con los ayuntamientos desaparecerá el año que viene. Otra mentira más. Otra de esas mentiras del PP que no hace más que seguir condenando a la desaparición  a los pequeños municipios y con ellos a sus habitantes.
En Cantabria, ni se encienden las luces de las autopistas. Todo es oscuridad, todo es desasosiego, mentiras y falacias.
Los ancianos pagan por sus medicinas. Esos que las necesitan porque hasta ayer trabajaron para que nuestros hijos la puedan disfrutar son castigados con el látigo de la insensibilidad y la injusticia. Sin becas para los estudiantes y con más recursos a los colegios del Opus que a los públicos. Sin dependencia. En Cantabria, todo es un solar en el que las empresas caen en el agujero negro de la desaparición y en el que sólo sobreviven las que están sentadas a la derecha del padre de todas las estafas.
Al final de la oscuridad está ese cartel que indica la entrada a una tierra prometida hecha promesa y realidad, esa Euskadi socialista que ha hecho de Euskadi la envidia del resto del país.
En dos días, tenemos una cita clave: decidimos si caer en el modelo de la Derecha, el de la pobreza y la mediocridad o seguimos siendo los mejores.
Y hablo de la Derecha, no porque tengan mayor mérito como para tener nombre propio, sino porque engloba a aquella derecha nacionalista que oculta su incapacidad de  gestionar en banderas de independencia de las que, luego, no se atreven a sostener. Y hablo de la derecha del Decreto Ley, esa que no sirve para otra cosa más que para pisotear derechos sin generar ni un ápice de algo más que no sean sufrimientos.
Y la Derecha, Derecha es. Y la mona, aunque se vista de seda, mona se queda.
Hoy sabemos cuál es el método de la Derecha para conseguir votos: mentir. Y esconderse cual rata en madriguera  esperando el momento de poder hacerse con algo que engorde su agujero sin importar a quién le quita.
El domingo, la responsabilidad de los votos será mayor que la de conducir. Y lo será porque seremos los responsables de conducir la Euskadi de nuestros hijos, de nuestros padres y de nuestros abuelos. Somos los responsables de llevar a esta nave al puerto de los derechos y de las oportunidades.
A que si fuéramos alérgicos al gluten nos interesaríamos por conocer los ingredientes de lo que comemos para no pasarlo mal después? Nos jugamos mucho dolor, mucha desesperación y el futuro de nuestros hijos.
Estos son los compromisos que Patxi López ha adquirido con la ciudadanía y que me parece fundamental que conozcamos:
1.- Mientras haya un Lehendakari socialista, no se aplicarán los recortes de la derecha. Ni habrá copagos, ni recortes de educación, ni de sanidad. Ninguno.
2.- A mantener la paz, tan recientemente conseguida, frente a la violencia.
3.- A la  libertad de identidad para que cada uno pueda decidir su propia forma de sentirse vasco.
4.- A la igualdad de las personas más allá de dónde procedan
5.-A sostener la Sanidad Universal sin expulsar a nadie, sea inmigrante o no., tenga papeles o no.
6.- A no subir las tasas académicas y a no reducir las becas, de manera que no impediremos nunca a los hijos de familias humildes el acceso a la educación superior.
7.- A mantener las prestaciones sociales que permiten a los más vulnerables vivir con un mínimo de dignidad.
8.- A seguir apoyando a nuestras empresas para que generen empleo y riqueza
9.- A estar del lado de nuestros trabajadores y trabajadoras para que nadie recorte derechos
10.- A sostener las ayudas a la cooperación
11.- A potenciar y no a castigar a la cultura
12.- A hacer de Euskadi una potencia en investigación y retener y atraer a toso el potencias de investigación que nos hará grandes.
13.- A potenciar el emprendimiento y ayudar a los emprendedores
14.- A reformar el sistema fiscal para que sea más justo y solidario permitiendo un mejor reparto de las cargas de la consecuencia de la crisis.
15.- A hacer frente a cualquier planteamiento que suponga confrontación entre vascos y vascas.
Hoy, cuando la frustración intentaba hacerse hueco en mi vida, recordé toda la sangre, todo el dolor, todo el sufrimiento vivido hasta llegar aquí.
No tenemos derecho a abandonar ni a flaquear porque nos debemos a los que peor lo están pasando y debemos defenderles de esta Derecha.
Las propuestas de Patxi López son la mejor medicina contra la frustración, contra el ostracismo y la injusticia. Y a la Derecha, que le vayan dando, que decía la canción.

domingo, 15 de julio de 2012

Euskadi y Cantabria, izquierdas y derechas. No, no es lo mismo


Un centímetro separan políticas progresistas que han hecho de Euskadi la envidia de la meseta norte y el oasis de esperanza de un futuro distinto al que el pasado viernes marcaban las noventa y una hojas del Decreto Ley en el Boletín Oficial del Estado de una Cantabria gobernada por el PP que supone el espejo de las políticas que hunden a España en la desigualdad, la miseria y la desesperanza.
Una fina línea y un cartel que separan una Cantabria en la que el paro se ha destruido tres veces más rápido que la media nacional, en el que el céntimo sanitario ha supuesto un incremento inasumible de carburantes, aumento del saneamiento más de un treinta por ciento, detrimento de fondos para la escuela pública mientras al Opus se le premia con un millón de euros, aumento de listas de espera, copago de medicinas, destrucción de plazas públicas de Dependencia, destrucción de empleo público, paralización de proyectos  basados en el I­+D+I, aumento de tasas universitarias, impuestos sacados de la manga a los que ya ni manga les queda, recorte en universidad pública para potenciar la privada de dudosa calidad académica y, sobre todo, modos de actuación política que se asemejan a los modos de macarras de barrio más que a representantes de un pueblo asustado.
Un anémico mundo rural al que se le deja morir de hambre de esperanzas de poderse igualar en oportunidades a los grandes núcleos en una Cantabria que es, fundamentalmente, rural.
Mentiras y esperanzas vacías de financiación que expiran en las mesas de ministros y consejeros
Proyectos basados en humo y en la reiteración de los errores que nos trajeron hasta ese estado de crisis y con un Gobierno más ocupado en ser la peor oposición de la oposición.
Al otro lado del cartel, Euskadi sigue siendo la esperanza de una forma distinta de hacer las cosas. Una comunidad con superávit y un crecimiento basado en la investigación, en el desarrollo y en la innovación y en la que sanidad, educación y dependencia han sido respetadas con el máximo escrúpulo por el gobierno de Patxi López.
Socialismo activo frente a Bildu que, pese a hacer ondear banderas de izquierda, derechizan sus actos tanto como para privar a cientos de pensionistas de sus complementos de la pensión al no aportar los expedientes al Gobierno Vasco o que se dedican a amenazar de muerte a las personas que circulan por las calles sólo por hacer ondear una bandera española en el día que España gana la Copa de Europa de fútbol.
Sin embargo el PNV no oculta sus anhelos derechistas y anuncia recortes cual pollo sin cabeza, porque sí, porque la derecha siempre recorta a quienes menos tienen para dárselo a quienes mejor pasan las crisis y ya se sabe que el PNV es partido de tradiciones y obsesiones: consultas, banderas, identidades y ambigüedades al más puro estilo Ibarrechiano.
En Euskadi no habrá copago sanitario, ni recorte en sanidad o educación al estilo Mato y Wert porque las personas siguen siendo importantes. Su bienestar también. En Euskadi se seguirán ampliando las plazas de escolarización de niños de 2 años, o se seguirán construyendo hospitales punteros como el de Mondragón, se seguirán impulsando políticas que faciliten el acceso a viviendas de VPO e incluso habrá alcaldes socialistas que retiren fondos de los bancos que no faciliten préstamos (razonables, por supuesto) a los adjudicatarios de viviendas de protección oficial como es el caso de Mikel Torres, Alcalde de Portugalete.
Un 33% más de becas, impulso al trilingüismo u ochenta mil ordenadores en  el sistema de educación han conseguido que la tasa de abandono escolar en Euskadi sea menor que en España y que incluso en Europa.
Aumento de casi el doble en inversión social y la puesta en marcha de uno de los sistemas más avanzados de atención a personas mayores en su domicilio. Más de 23.000 personas mayores de 65 años atendidas en sus casas de forma personalizada. 321 millones para luchar contra el paro ,2.180 millones para apoyar la financiación de las empresas,  666 millones para apoyar a PYMES y autónomos y un 2% del P.I.B. en I+D+I, energías renovables.
Mientras el PP recorta y lastra a la clase media, los funcionarios, pensionistas o parados para financiar la deuda de los bancos, el PSE-EE invierte en educación, en crecimiento y en apoyos a las pequeñas y medianas empresas que son las que crean empleo.
Un centímetro para dos realidades muy distintas. Euskadi a la izquierda y Cantabria a la derecha , la del PP, la de los que deciden recortar a quienes menos tienen.
Es obvio que no es lo mismo.