viernes, 23 de septiembre de 2016

Fundación Blas Méndez Ponce y la sonrisa de un niño

Hacía mucho que no escribía en mi blog. Quizás porque en este sinvivir es muy fácil perder el norte y dar importancia a las cosas que verdaderamente merecen atención, sentimiento, corazón y tiempo.

Mi compañero y amigo Jorge me había hablado de la Fundación Blas Méndez Ponce, de la maravillosa labor que hacían con niños enfermos oncológicos. Y ayer estuve con ellos, tempranito, compartiendo desayuno con ellos y con sus monitores, voluntarios que dedican parte de sus vidas para que estos pequeños puedan sonreír y estén ajenos, por unos días de las durezas de los tratamientos a los que están sometidos para intentar erradicar la maldita enfermedad. También para que sus padres puedan tener un descanso entre tanta angustia, dolor, incertidumbre y pánico a las malas noticias. Sólo cuando se es madre o padre sabe uno lo que duelen los hijos y yo, madre de dos hermosas y sanas hijas, ayer sentí que la fortuna tiene mucho más que ver con verlas crecer y encontrarme en el camino con personas como las que desde la Fundación hacen tanto por estos peques.

La enfermedad nos iguala a todos muy por encima de todo en esta vida. Desde la pequeña Ángela, de seis años, hasta la mayor, de 18 años. Niños de diversas culturas riendo y jugando ajenos a tantos factores con los que los mayores nos empeñamos que dan ganas de que sean ellos los que gobiernen el mundo desde la ausencia de prejuicios y desde la sensibilidad de saber qué es dolor, qué es esperanza y qué es disfrutar los momentos por pequeños que sean.






 


 
 



       
                    
 







Y de repente una siente, que casi como el título de mi blog, vuelve a recuperar el norte, el orden de prioridades. Se remueve eso de los sentimientos para darse cuenta de que hay mucho por hacer que merece la pena. Más allá de las diatribas -absurdas- diarias, más allá de quienes pasan por la vida sembrando cadáveres a su paso e incluso más allá de quienes ven oscuras intenciones en algo que es sólo solidaridad, cariño, empatía, activismo, corazón, sentimiento y sensibilidad.

Este programa pretende dar a los niños la posibilidad de ser niños fuera del ámbito hospitalario y están acompañados en esta ocasión por sus hermanos que, seguramente, durante el proceso de la enfermedad han visto cómo sus mundos cambiaban e incluso quedaban un poco relegados porque la atención se centraba en el hermano enfermo.

Y sin embargo allí, son iguales, pueden ejercer de hermanos, de hermanos mayores y de hermanos menores mimados por los mayores.

Milagros, Lola, Blanca, Salvi y tantas personas que han decidido dedicar parte de su tiempo a hacer felices a unos niños que se merecen ser felices. Porque más allá de la necesaria atención médica, necesitan seguir siendo niños, necesitan hacer las travesuras de niños y vivir el paso a las etapas de las adolescentes como el resto de adolescentes.

Ayer fue un día especial porque no me pude quitar a esos pequeños de la cabeza en todo el día. Fueron una lección vital de esas que jamás se podrán aprender en una universidad.
Y, aunque me resistía a hacerlo, no pude evitar pensar cómo la política podía ayudar a algo que debería ser obligatorio por ley, asegurar la felicidad de los niños, pero, sobre todo, los que peor lo están pasando. La conclusión es que, como en todas las disciplinas de la vida, la política está llena de la esencia personal y sin la sensibilidad que otorga poder poner sentimiento a la acción, las utopías de lo lógico seguirán siendo utopías.

Cuando sintáis zozobra por el devenir diario, mirad a estos niños. Si ellos están así de felices, no tenemos derecho a pensar que un inconveniente es mayor que un impedimento.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Programas basura, tertulianos de basura, periodistas basura.

Lo peor que le puede pasar al ser humano es que se acostumbre a las barbaries, al dolor, que cosas como las sucedidas en París, en el Líbano, a diario en Siria o cada mujer asesinada víctima del terrorismo machista, no hagan daño cada vez que se producen.
Y las muestras de solidaridad son sanas. En este mundo en el que parece que se ha instaurado la competitividad hasta en la transmisión de sentimientos donde parecen que existen “entes superiores” que determinan el grado de hipocresía de los sentimientos de los demás y que se sienten con la capacidad –supongo que divina- de juzgar los dictados de corazón y principios de los demás, hasta mostrar sentimientos se ha convertido en una “actividad de riesgo”.
Porque si lamentas el asesinato de las mujeres víctimas del terrorismo machista, te conviertes en ‘feminazi’ –que suele ser en aquellos casos en los que la estulticia es la sustituta del conocimiento, aquellos casos en los que el interfecto desconoce qué es el feminismo y qué supuso el nazismo-, si lamentas los atentados de París, Líbano o el terror masivo y absoluto en Siria, algún enfermo de odio te dirá que lo que quieres es que lleguen yihadistas disfrazados de refugiados –literal, y no han sido ni una ni dos veces- .
¿Algunos de los que vomitan semejantes barbaridades se habrá parado a pensar que quienes ahora huyen de Siria y piden exilio es porque han visto morir a cientos de miles de personas de la misma forma en que lo hicieron ayer en París o el Líbano?
Escucharemos eso de que habrá yihadistas camuflados entre refugiados. Que el Islam mata y barbaridades semejantes que no hacen más que incendiar un fuego vivo.
Y lo harán en ‘prime time’, en programas de renombre y enfundados en esa mezcla de razón absoluta y mezquindad elevada a la máxima potencia que convierten minutos de televisión en una verdadero insulto a la inteligencia.
Y es que quienes no creen en la Igualdad ni en los derechos de la mayoría han visto en el drama parisino el terreno de juego perfecto para demostrar su capacidad de ejercer el más burdo fascismo sensacionalista, el que iguala a los terroristas de quienes huyen de ellos.
No sé si entre las hordas de personas que huyen de Siria en buscan aferrarse a la vida y no quedar sepultados en edificios bombardeados por fanáticos fascistas habrá yihadistas o no. Como tampoco sabemos si entre los policías que velan por nuestra seguridad hay traficantes de drogas o asesinos machistas. Tampoco si entre los farmacéuticos hay vendedores de sustancias prohibidas o si entre los físicos nucleares hay atracadores de bancos.
Las religiones no matan, lo hacen las personas. La Policía no vulnera libertades fundamentales, velan por ellas y así un larguísimo etcétera de obviedades que no lo son tanto cada vez que una tragedia como la vivida ayer sacude los cimientos de nuestro corazón.
Mientras escribo estas líneas no consigo sacarme de la cabeza al señor ‘periodista’ con patillas imposibles y tono chillón de escandalosa en telenovelas, pero no es el único ni el único culpable. Las televisiones y sus debates han decidido torturarnos con debates políticos entre periodistas que apuestan a sus caballos ganadores a costa de pervertir la información y convertirla en una granada de mano de espurios objetivos que me cuestan comprender. Mis ideas contra las del resto hasta el punto de convertir el periodismo en un concurso de presidentes de Club de Fans de emergentes contra tradicionales.
Hasta hace bien poco parecía que sólo los denominados programas de “corazón”  podían llegar al pódium de lo que llamamos programas basura pero algunos programas de “actualidad política” no les van a la zaga y están llegando a tal nivel competencial que cualquier día les veremos fundirse en uno solo y será Belén esteban quien rebata a Ferreras o similar.
Y todo lo aquí escrito, con excepciones, claro. Porque si no fueran por esas excepciones se haría muy complicado evitar renegar ser periodista. 
Que a nadie se le olvide que el mejor homenaje que se les puede hacer a las víctimas de cualquier terrorismo es la unidad para defender los principios del Estado de Derecho, memoria, dignidad, verdad y justicia.
La unión hace la fuerza. Tan vieja la frase y nunca tan actual.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Los chantajes de Revilla

Ayer escuché a Revilla decir que sólo hay dos opciones en la Presidencia de Cantabria, Nacho Diego (el actual Presidente de Cantabria) o él. Lo dijo en el Foro de la SER.
También afirmó que si no es presidente es probable que no acabe la legislatura.
A mí me sonó a típico chantaje de derechas. Llamadme rara, que a lo mejor sí, pero apestaba a la misma naftalina que usaba mi abuela para que no se le apolillara el “abrigo bueno”.
Revilla sabe que tiene un problema y que tiene nombre de mujer, Eva Díaz Tezanos, la candidata del PSOE. La conoce bien porque fue Consejera de Educación de las dos legislaturas en las que se produjo en pacto PSOE-PRC. Sabe de su trabajo, de su tenacidad, de lo poco que le gustan los circos y lo mucho que exige de seriedad. Y ahí es donde Revilla, que ha hecho de la política un espectáculo televisivo hacia fuera de Cantabria mientras desaparecía de tierras cántabras en la legislatura más dura de las que se tiene constancia, echa faroles para ir amedrentando al personal o lanzar avisos a navegantes.
Dice que no pactará con el PP de Nacho Diego pero Cantabria es suficientemente pequeña para que estornuden en Campoo y nos constipemos en los valles Pasiegos y es vox populi que el PRC ha mantenido reuniones con el PP para establecer una hoja de ruta que haga posible un pacto. Es verdad que Revilla y Diego no pactarían nunca, pero el PP y el PRC sin ellos presidiendo el partido, sí lo harían.  Y entonces el voto del PRC iría derechito al PP. ¿Es eso lo que quieren los votantes que confían en el Partido Regionalista? Lo sabemos porque ya ha pasado. Porque Revilla pasará a la historia por ser alguien que estuvo en lo alto de la cresta pactando con el PP y con su contrario, el PSOE.
Siempre pensé, y me puedo equivocar, que el PRC es Revilla. Y eso que conozco a algunos alcaldes de ese partido que sé que tienen una vocación de servicio público y un buen hacer que firmaríamos cualquiera de los socialistas pero, como en el PP, el que manda es Revilla. La democracia en los partidos es para todos menos para su partido que para eso es suyo de él. El quita, pone, pincha y corta. Democracia dedocráticamente unipersonal le llaman.
El caso es que, mientras ahora vemos que el Gobierno de Cantabria hipotecará un poco más aún el futuro de mis bisnietos pagando las indemnizaciones a los propietarios de viviendas con sentencias de derribos, Revilla saca de pecho y da lecciones de honestidad en una amnésica biografía política que obvia que él y el PP son corresponsables de la agonía y el sufrimiento que han padecido los propietarios de las  casas que dentro de poco serán el escombro de una política urbanística gestionada por el PP y el PRC y que pagaremos a escote.
Esas viviendas se erigen como ese monumento a la vergüenza que tiene el pedestal de la corrupción urbanística y un monumento a la carencia de vergüenza y responsabilidad política. ¿Alguien se sorprende de que  no sea Revilla quién se reúna con los afectados por los derribos?
La única candidata que ha dicho alto y claro que no habrá pactos con el PP –el de los copagos sanitarios, la destrucción de la Ley de Dependencia, el que destruyó un sistema de becas justo para que la situación económica no menoscabara oportunidades de acceso a la Educación Pública, el que ha cambiado industria productiva por teleféricos-pelotazo para amigos, el de la financiación ilegal del PP, el de los 90.000 euros de Bárcenas y un largo etcétera-.
¿Puede decir Revilla lo mismo? ¿Depende de él?
Le hemos visto decenas y decenas de minutos criticando las políticas del PP en miles de debates y programas de TV, así que la pregunta es clara, ¿pactaría con el PP?
¿Tiene que lanzar órdagos preelectorales por si las moscas? ¿Puede un responsable político decir que sólo acabará la legislatura si es Presidente menospreciando a cada persona que le confíe el voto porque en realidad la política le importa mucho menos que seguir con el circo mediático?
Él, el adalid televisivo de otra forma de hacer política, debe mirarse en su propio espejo. Se dará cuenta de que predicar y dar trigo son cosas muy distintas.

Como Eva Díaz Tezanos, yo también creo que tanto Nacho Diego como Revilla son pasado. 

lunes, 9 de febrero de 2015

Yo sobreviví al temporal de nieve y al PP de Cantabria. De milagro, claro.

Tengo miedo del Gobierno de Cantabria. Miedo literal.

A mí la nieve me gusta de lejos, en la imagen bucólica de las crestas de los montes mientras el sol brilla y apunta con sus rayos provocando un mosaico de colores y sensaciones difíciles de explicar. Pero, por estas cosas de la madre naturaleza, hay sitios donde en Cantabria nieva y nieva mucho.

Llevábamos semanas oyendo hablar de la ola de frío y nieve que nos venía y no se equivocaron los meteorólogos. Televisiones, radios, prensa escrita, digital, aficionados a las isobaras y hasta las témporas anunciaban nieve incluso a nivel de mar.
Lo oímos todos menos el Gobierno de Cantabria y el Delegado de Gobierno en la capital que debían estar de convención, balneario o algo. Lúdico, muy lúdico todo.

Y es que cayó la primera gran nevada y Cantabria se quedó incomunicada. Cientos de coches atrapados en el puerto de  Pozazal y Cantabria incomunicada por tierra con la meseta.
 Y alguien se preguntará dónde estaban las máquinas quitanieves, supongo. Pues las pobres estaban viendo cómo recomponer sus angostos y viejos rodamientos. Porque sí, señores, las máquinas quitanieves de Cantabria son un conjunto de hierros con motor que apenas pueden con ellas mismas. En el mejor de los casos, es el INSERSO de la maquinaria; en el peor, son enfermas terminales.

Pero tranquilo todo el mundo,  que el Gobierno de Cantabria, la Delegación de Gobierno y el Teletubbie azul han planificado un plan de emergencia aéreo que no puede ejecutarse por el temporal. ¡Oigan, no se rían que la cosa es seria! Les imagino ufanos y orgullosos de su plan. ¡Que corra el vino!
¡La sal! Eso que desde que el mundo gira se echa a las carreteras para que no aparezca el hielo y que en Cantabria apareció dos días después de la gran nevada. Con un par. Lo que no acaban de llegar son los saleros porque las máquinas esparcidoras de sal no funcionan y supongo hayan pensado en la posibilidad de espolvorear como para una ensalada gourmet, con los dedos.
Centenares de conductores se quedaron atrapados en la ratonera del puerto de Pozazal. Yo supongo que contarán a sus nietos que hubo un gobierno tan incapaz, tan incapaz que consiguió paralizar a toda una comunidad autónoma -y a un trozo de la vecina- porque nevó donde siempre nieva.
Antes de la gran nevada, escribía esto en Twitter:



He barajado encontrar mi sitio en la futurología pero dado el grado de conocimiento y hastío –a partes iguales- del Gobierno de Cantabria y del PP en general, he decidido que tiene poco mérito adivinar una catástrofe en algo que gestione esta cuadrilla de amigos metidos a gestores.
Y sí, mi miedo se hizo realidad y si este gobierno no es capaz de poder desatascar una autovía con todos los medios y maquinaria del Estado, el ejército y la Guardia Civil –que no, que no exagero, que es tal cual-, ya se podrán imaginar las carreteras autonómicas. Esas que hacen secundarias no sólo a las vías sino a los habitantes que tiene que transitar por ellas.

Les importamos entre cero y nada. Que nos vayan dando, que llenamos poco las urnas de los votos.
He pasado el temporal en Vega de Pas prácticamente incomunicada por tierra porque, ¡oigan!, que bueno es tener un alcalde que agote dos dedos de sentido común para poner los medios necesarios y poder abrir las vías para que la gente pueda salir de sus casas y no transite por las nevadas pistas cual cabras montesas intentando adivinar el agujero. Y mira que avisé al ayuntamiento para que abriera las pistas. Algo hizo, me dejó la nieve de la carretera a la puerta de mi casa para ahorrarme la cuota de gimnasio del mes paleando nieve para poder sacar el coche agónicamente  antes de que oscureciera. Y es que la pala vino a la hora de la merienda.

Hubo un tiempo en el que la viabilidad invernal la gestionaban las empresas de la región que estaban más próximas a la comarca. Pero llegó el PP  e hizo ricos a las empresas de  los amigos –de fuera de Cantabria, ya que todos es sabido que por algún motivo que desconozco, al Gobierno de Cantabria le dan alergia las empresas de Cantabria-  con bajas temerarias y con una precarización del servicio tal que en tiempos  -nevados- como los de ahora,  dejan al trasluz la mísera y negligente gestión de una cuadrilla de incapaces.
Siento envidia de los habitantes de Tresviso y admiración por su alcalde y los vecinos que le ayudaron a abrir las pistas a partes iguales. Casi pierden la vida por intentar quitar la nieve con medios municipales en uno de los municipios más altos de Cantabria. En algunos lugares, más de tres metros de nieve acumulados y el regidor jugándose el pellejo por sus vecinos .Pasé angustia cuando me dijeron que habían desaparecido y alivio cuando les vi en las imágenes, asustados pero vivos.


Un dato: el alcalde de Tresviso no cobra sueldo público, la panda de incapaces del Gobierno de Cantabria, sí, y cuantioso. Está claro que el dinero no compra neuronas.

domingo, 1 de febrero de 2015

Eva Díaz Tezanos, una socialista con otra forma de hacer.

Fue hace seis años. Por primera vez una Consejera de Educación eliminaba el concierto a un colegio que ofrecía una educación segregada por sexos. Fue Eva Díaz Tezanos, hoy candidata a Presidenta del Gobierno de Cantabria.


Era el colegio Torrevelo, en Santander, un centro donde sólo se admitían niños y que está ligado al Opus Dei.





Me consta que no fue una decisión fácil y menos en la Cantabria conservadora y cainita de una parte de la política, la de derechas, para la cual cualquier fin justifica el medio. Así quedó claro tras la reacción del PP o de organizaciones como Hazte Oír, para los que, en la balanza entre la educación pública de calidad y la catecumenización de las aulas a costa de la desigualdad social, el negocio de fe siempre está en el primer plano.


Viví aquello en las redes sociales, en los medios de comunicación, en los debates del Parlamento y he de decir que hubo momentos en los que dudé si la presión podría con Eva o ella con la presión.
Ganó Eva. Porque hay valores que, o se sienten y van muy dentro, o no son capaces de pervivir a la lucha política y de una parte de la sociedad para que la ética acaba allá donde ellos entienden que dejan de ganar.



Y ese concierto se eliminó porque para mi compañera la educación en Igualdad -sí, con mayúsculas- forma parte de eso que decimos de hacer de la Educación Pública el lugar de las oportunidades para todo el mundo, es la que nos iguala a todos ante las mismas oportunidades.
Y es por ello que en esa época de gobierno socialista en la educación de Cantabria, las familias disfrutaron del cheque para los libros, de becas para los comedores escolares y, sobre todo, de la apuesta por mantener pequeñas escuelas rurales que evitaban largos y peligrosos desplazamientos.
Estábamos en la oposición municipal pero se hizo eco de nuestra petición para atender las necesidades de los niños de Vega de Pas, y esas son las cosas que no se olvidan





Con ella los niños dejaron de comer en un local sin calefacción, abandonaron las chamarras, bufandas y guantes para poder disfrutar de un local más adecuado y caldeado y pudieron jugar en el exterior a pesar de la lluvia con la construcción de un espacio cubierto en el patio.
Y es que los valores, o se ponen en práctica, o sólo sirven para adornar cuartillas y estanterías de literatura vacua.

Eva es una trabajadora inagotable. Y honesta. Es de esas personas que ponen una nota de calidad en la vida parlamentaria, en las reuniones en las que participa. ¡Y le gusta escuchar! 


No tengo duda de que será la mejor Presidenta de Cantabria. Fue la primera en hacer público su patrimonio y ha sido la primera en hacer públicas sus propuestas electorales.
Son las propuestas "R", entre otras: 

- Recuperar las becas de transporte y comedor.
- Recuperar y ampliar las aulas de 0 a tres años para poder hacer efectiva la conciliación de la vida laboral y familiar.
- Reindustrialización.
- Retorno del talento joven.
- Regeneración democrática, fundamental tras saberse que el PP de Cantabria - aquel que adoptó a Bárcenas como Senador a cambio de 90.000 euros de dinero negro proveniente de la caja B del PP para pagar campañas dopadas de corrupción -que no lo digo yo, que lo dice Ruz y la Policía-, el partido cuyo Presidente presuntamente disfrutó de estancias en el Balneario de lujo de Caldas a costa de una empresa de servicios como pago de favores, hechos recogidos en el sumario del Caso Pokemon. Presidente que ya fue condenado por cometer fraude fiscal "conscientemente realizado" el el ayuntamiento en el que fue alcalde y que dejó un agujero de más de 700.000 euros que ahora deben pagar a escote sus vecinos.

Es hora de un tiempo nuevo. Ni espectáculos en televisión ni en el Parlamento de Cantabria. Es el tiempo de la ciudadanía. Sé que Eva sabrá hacer de Cantabria un espacio de participación pública en la que la ciudadanía se sienta arte y parte. Ya lo está haciendo.
¡Claro que hay esperanza! Es roja y lleva las siglas del PSOE






domingo, 25 de enero de 2015

Réquiem por esos animales muertos de hambre. No al maltrato animal.

Si la diferencia entre los animales y las personas es la capacidad de sentir, de pensar y de alguna cosa más relacionada con el raciocinio, hay sujetos a los que habría que quitarles el título de personas para dejarlo en una categoría sin definir. Y es que no sé cómo catalogar a quienes dejan morir de hambre a animales, cómo verbalizar la ira que siento de saber que ha habido cerdos, vacas, perros y ovejas que han muerto de hambre, abandonados, sin que nadie velara por ellos.

Ha sido en un “establo pirata”, en el Alto de El Churi, en Camargo, Cantabria.  Y, como siempre, gracias a las denuncias de los particulares que vieron al perro ahorcado.

Tras intervenir el Seprona, lo que allí se vio fue dantesco: cadáveres y animales agonizando.
Como siempre, han sido las asociaciones de protección de animales, los voluntarios, las personas que cuidan de los animales quienes han hecho lo que las administraciones públicas no hacen.


                                                             (Fotos de Celedonio Martínez)

Y es que no daba crédito cuando leía hoy en la noticia de un diario que la Consejería de Ganadería ¡¡no se haría cargo de los animales vivos agonizantes necesitados de comida y de cuidados veterinarios!! ¡¡Que si no fuera por los voluntarios, nadie se haría cargo de los animales en el fin de semana a pesar de saber que hay animales cuya vida cuelga de un hilo mucho más fino que el de las 48 horas de mezquina burocracia!!

¿No se le habrá revuelto a la Consejera de Ganadería el estómago cuando ha sabido la noticia? ¿No se le habrá partido el alma al saber que un perro se ahorcó presa del hambre?

Supongo que no haya visto votos en la posibilidad de ayudar a esos animales, de hacer lo que debe hacer la administración, de velar por los derechos de aquellos a los que dice defender. Y es que hay que recordar que una de las funciones de la Consejería de Ganadería del Gobierno de Cantabria es la de velar por la salud animal, la de garantizar que los animales no sean torturados y que vivan en condiciones adecuadas, ¿no le parece a la señora Consejera que estos animales necesitaban cuidado y protección?

Hace unas semanas la Consejera pedía brindar con leche como forma de potenciar y defender la industria láctea de Cantabria. La vaca muerta por falta de alimento es la mejor de las contradicciones a la política de apariencia y falta de hechos de esa Consejería: la inanición, la inacción, la insensibilidad, la incapacidad y, sobre todo, la falta de empatía.

Desde aquí mi agradecimiento más profundo a las asociaciones de protección animal que velarán por estos seres vivos, mi admiración más honda  aquellos particulares que no permitirán que esos animales que se aferran con un hilo a la vida, dejen de sujetarse por falta de alimento y cuidados.
Tener fe en el género humano se está convirtiendo en utopía en algunos casos. 

domingo, 4 de enero de 2015

Esos empresarios buenos.

No soporto las generalizaciones. Son superiores a mi paciencia. Ni todos los afiliados del PP son como Rajoy –afortunadamente- ni todos los empresarios son robots de frío engranaje llamados a acumular dinero a costa del trabajo de sus empleados, por ejemplo.

En España la gran mayoría de empresarios son dueños de pequeñas y medianas empresas, autónomos que viven sin vivir en sí. Personas que no tienen más ayuda que la de su trabajo, angustia, preocupaciones y poco tiempo para poder pensar en otra cosa que no sea cómo llegar al día de mañana.

He conocido empresarios que lloraban en una mezcla de rabia y desesperación porque tenían que despedir a trabajadores  con los que llevaban toda una vida. He conocido a personas cuya única angustia era garantizar el sustento a sus empleados aunque para ello el suyo propio estuviera el peligro.

Hace unos pocos días, en una finca cercana, admiraba cómo trabajaban unos empleados de la empresa de trabajos forestales de un amigo del que conozco sus ímprobos esfuerzos por mantenerse a flote, por seguir, por garantizar el trabajo y el sustento de su gente.  ¡Qué forma de trabajar! Eficacia, sí, pero en un grupo con una compenetración mucho más que necesaria cuando hasta la propia vida de uno depende de ello.
Y buen rollo, camaradería y cariño a pesar de haber vivido algo que nunca a uno le gustaría ver: cómo un compañero  pierde la vida en un accidente laboral sin que puedas hacer nada por evitarlo. Y un jefe empeñado en hacerles sonreír y hacer más liviana la situación aunque no tuviera ni puñeteras ganas de nada más que de estar rumiando su propia angustia y dolor.

Si algo admiro de Joaquín es el cariño con el que habla de sus empleados, del respeto a sus necesidades, a sus ideas y, sobre todo, a la capacidad de hacer un grupo humano en el que la empatía y el compañerismo es la mejor de las banderas en un tiempo en el que el lema parece ser “sálvese quien pueda”. Comí con ellos el día de la foto. Pese a la tristeza de los duros momentos, descubrí un grupo de personas por el que merece la pena seguir luchando.

Descubrí a un empresario por el que merece la pena hacer de este país un lugar de oportunidades para la buena gente, para las buenas prácticas personales y empresariales.

Y así, cientos y cientos de autónomos y de pequeños y medianos empresarios que hacen lo que pueden por mantener vivo en este país. No cotizan en el IBEX, no tienen grandes campañas de publicidad, pero tienen valentía, tienen principios y, sobre todo, tienen corazón.


El futuro ha de ser de gente como Joaquín y sus chicos. Trabajaremos por ello.

Esta es una de esas fotos que gusta hacerse: una foto con buena gente.


martes, 30 de diciembre de 2014

La mala leche de una consejera mediocre



Esta mañana escribía esto en Facebook. 

He tardado dos días antes de poner esto, he respirado hondo cien veces y, aún así, sigo más encendida que una hoguera de San Juan.
Os voy a explicar el absurdo de la situación:
Esta es la Consejera de Ganadería del Gobierno de Cantabria. 

Sale en el periódico pidiendo que no se brinde con cava sino con leche que, supongo, espera hayan ordeñado decenas de ganaderos cántabr@s a l@s que les ha recortado subvenciones, a l@s que ha empujado al abismo de la ruina, a l@s que ha estado toreando con denegaciones irregulares y más falsas que Judas sus derechos y subvenciones, la que engañó a un montón de ganaderos de Vega de Pas y San Pedro del Romeral para que testificaran contra un funcionario prometiendo que no les pasaría nada pero que fueron IMPUTADOS, algo que pone en riesgo su propia actividad ganadera. Por cierto, la misma que hizo una denuncia FALSA sobre mi persona y que YO GANÉ porque son una cuadrilla de mentirosos manipuladores.
Esta es la que tiene un Jefe de Gabinete, hermano del Delegado del Gobierno de Cantabria (PP), que COBRA MÁS QUE ELLA por dedicarse simplemente a hacer estupideces de este tipo: MANDARSE INVITACIONES ENTRE ELLOS (miembros del Gobierno) para decirse a sí mismos que brinden con leche.
¿Vas a ordeñar tú las vacas o simplemente vas a pasear tus modelitos y tu sonrisa falsa para ver cómo a otr@s, que se rompen el espinazo para que tú hagas el tonto con el vasito de marras (que seguro que es de un brick que ni siquiera es de leche de Cantabria), les quitas subvenciones o les engañas como a chinos?
No hay intervención que no necesite que su amabilísimo Jefe de Gabinete le escriba, da igual que la diputada socialista Chabela Méndez le pregunte por vacas que como ella lleve escrito algo sobre los ornitorrincos, allá que va y lo lee.
¿Qué esperar de una tipa que manda un PDR -Plan de Desarrollo Rural- a Bruselas que nos echan para atrás porque ni una coma estaba bien? ¡300 ALEGACIONES, OIGAN! Y eso, resumiendo. Si es que lo único que saben hacer son corta-pegas de lo que han hecho otr@s antes, ¡Y encima lo hacen mal!.


Que sepas que en una olimpiada en desfachatez y demagogia, te llevabas el medallero. Muy mona y muy amable, eso sí, pero incapaz hasta el tuétano.
Y, claro, no han tardado las huestes del PP de Cantabria en colgar fotos de unos y otros en supuestos brindis con leche -que no han bebido- en copa de champán -que viene a ser tan absurdo como intentar cortar un chuletón con un cuchillo de plástico para reivindicar  Aspla-. Y me va a perdonar el representante de los hosteleros cántabros, Emérito Astuy,  pero a mí me gustaría preguntarle si él conoce cuántos establecimientos hosteleros utilizan leche cántabra de marcas que pagan dignamente a los y las ganaderas. O al alcalde de Alfoz de Lloredo si ellos brindan después de los plenos habitualmente amén de informarle de que la ganadería en su municipio agoniza desde hace años -exactamente los años que los ganaderos llevan a cabo su actividad por debajo del coste gracias a medidas tan letales como el céntimo sanitario que incrementó el precio del gasoil. Sólo por poner un ejemplo-.






¿Qué hará la Consejera de Ganadería cuando el año que viene desaparezca la cuota láctea y decenas de ganaderos cántabros vayan a la ruina más absoluta, pedir que brindemos con solomillos de vacuno? 

Los ganaderos de Cantabria trabajan en condiciones durísimas en la mayoría de los casos dada la orografía de Cantabria. ¿No se le cae la cara de vergüenza cuando el sindicato Asaja ha demostrado que todas las superficies comerciales venden la leche por debajo de coste sin que su Consejería no haya hecho nada? ¿No le parece triste que el precio de vacuno de carne no dé ni para cubrir el coste de la alimentación? 

Hasta las vacas merecerían más respeto del que usted profesa a los ganaderos.

domingo, 9 de noviembre de 2014

La oportunidad del Racing de Santander #OportunidadRRC

Vaya por delante que a mí el fútbol, pues ni fu ni fa. Que nunca he entendido ese grado de pasión adolescente por once tíos que se empeñan en jugar al balón. Pero, oye, que en este modo Zen en que me hallo, pues me resultan hasta entrañables.

Habrá amigos y compañeros que se extrañen de que, para una vez que me salto la norma, escriba sobre el Racing de Santander;  tranquilos, que lo vais a entender a la perfección. O por lo menos eso espero. Se lo prometí a una persona que es muy cercana a mí y ¡a ver quién es la guapa que no cumple la promesa! Yo no me atrevo, así que en estas me hallo.

Veréis, he de reconocer que esto del Racing es como cuando te enganchas a un culebrón de 200 capítulos en el capítulo 156. Por mucho que te imagines el inicio de amor entre los protagonistas, sus deseos puros y su bienintencionada capacidad de ser lo mejor, la perversidad de la familia política intentando acabar con ese amor, etc., probablemente no seas capaz de ponerte en la cabeza del guionista ni en el ejercicio más osado de imaginación. Así que voy a omitir la prehistoria y la historia pasada de la situación actual porque entenderla me llevaría bastante más tiempo que hacerme con la Física Cuántica y no tengo edad yo de semejantes excesos.

A raíz de un comentario que leí en una red social y de un debate de estos de horas vespertinas en alguna radio regional –que también son ganas de que se me indigeste la comida, ya-  me dio por entrar a mirar opiniones de racinguistas, de personas comprometidas en salvar al Racing de Santander. Y es que, a veces, hay que pararse a leer lo que sienten y piensan quienes, supongo,  son el sustento de ilusión –y económico-del club que no son otros que quienes pagan por sus entradas y sacan sus abonos, carnets, o como quiera que se diga.

Llevo semanas siguiendo lo que bajo el hashtag #Oportunidad RRC muchos aficionados, periodistas y pseudoperiodistas  cuentan– los periodistas pasamos cinco años de nuestras vidas formándonos para serlo, y el primer día ya nos dijeron que la gente que oye la radio ni es sorda ni imbécil- .

Y me he dado cuenta de que hay dos bandos claramente diferenciados: los que pelean desde la ilusión, la honestidad, la generosidad –y un ciento de valores positivos para el deporte y para la vida en general- porque se salve un club al que sienten un poco (en realidad, un mucho) suyo. Y por otro lado, en el apartado perverso de la telenovela, están los que viven de las malas noticias y de ir a rebufo del trabajo de los demás. Porque existe el periodismo –e incluso el pseudoperiodismo- de la desgracia ajena, aquel que necesita echar sal en el más dulce de los postres para poder narrar –y a veces mal- la cara de desagrado del que comía la tarta. Es como el periodismo de guerra pero en cutre y provinciano. Vamos, un quiero y no puedo. Se llaman “independientes” –independientemente de cuál sea la verdad cuento lo que les interesa a los que me sufragan el chiringuito-. Pero ahí están, sentando cátedra. Lo más de lo más.

Lo raro no es que haya bandos, porque uno no es nada en la vida si no ha estado en alguno en alguna ocasión, lo curioso es ver quién se suma a cada uno de ellos. Y como todo en la vida, lo similar atrae a lo similar. Los mediocres se juntan en ‘cuchipandis’ y la honestidad hace piña.

Y una, a la que el fútbol le importa bastante menos que la buena gente que pulula por él, desea que la buena gente logre su objetivo.
Según mi abuela –que era la más sabia entre las sabias- es requisito fundamental ser buena persona para ser bueno en cualquier faceta vital. Y como no soy nadie para llevar la contraria a la experiencia de los años, me sumo al carro de la honestidad, del trabajo y os  deseo de corazón que salvéis al Racing, que os hagáis con unos buenos guantes para sacar palos de las ruedas y, sobre todo, que sigáis siendo como sois. La mediocridad tiene menos fecha de caducidad que los yogures de Cañete.  

viernes, 24 de octubre de 2014

Twitter de mis entretelas, Facebook de mi corazón.

Vaya por delante mis disculpas y mi propósito de enmienda a partes iguales. Las disculpas por desatender este blog vencida muchas veces por la falta de tiempo, por la falta de fuerzas y por que, por algún motivo que no alcanzo a comprender, se puede ampliar la memoria de Dropbox, la del disco duro, la de iCloud pero no la de las horas del día. ¡Con lo bien que me venían días de 26 horas en algunas ocasiones!
El propósito de enmienda es dedicar más tiempo y volver a lo que siempre fue una de mis pasiones, poner lo que pienso en papel, a veces con trazo grueso, otras veces con trazo fino y otras -espero que las que menos- hasta con lágrimas de sangre.


Estaba yo pensando en algo que acabo de oír en la cola del supermercado, "las redes sociales son una pérdida de tiempo". Y me he puesto delante de mis espejo ante las redes. En él se han reflejado las mejores personas del mundo, aquellas que encuentras tras muchos años de caminar por caminos paralelos empeñados en no coincidir en una parada del camino y cuyos pasos han convergido en este espacio virtual, removiendo recuerdos y encuentros, volviendo al inicio del camino de la mano de la ilusión y los encuentros.
A veces, esos caminos confluyen hasta el centro del mundo. El de cada uno, o el de ambos.

Otras veces ha mostrado lo peor de la condición humana, es como el peor de los cócteles en el que los ingredientes es la mezcla perfecta entre pecados capitales, inmundicia y estupidez en grado superlativo. Sí, he sufrido con las amenazas y los insultos pero hasta los despojos proporcionan  la posibilidad de darse uno cuenta de cuánto bueno hay por las ondas.

Y luego, están aquellas personas a las que no esperabas encontrar pero que, afortunadamente, aparecieron en esa parte amable de las ondas. Esas con las que, al paso del tiempo y del vivir ocupan una parte importante de tu vida, en las que confías y a las que consideras una prolongación nada interesada de tu propia vida. Hay personas que pasan por tu vida sin dejar huella, pero hay personas que dejan una huella indeleble, miradas que se entienden, silencios cómplices y palabras entrelazadas que alientan esa amistad que uno elige y que es uno de esos patrimonios inmensamente ricos en el currículo vital. Imprescindibles, no por necesidad sino por deseo.

La verdad es que, haciendo balance, soy afortunada. He encontrado a lo peor, pero he reído las alegrías y llorado las penas con los mejores. He vivido la felicidad de las personas a las que quería, he vivido ascensos y descensos, llorado la vida y la muerte. Y lo mejor es que me quedan muchas por vivir, alegrías y tristezas.
Ahora sólo queda disfrutar de aquellos a los que la vida, Twitter de mis entretelas y Facebook de mi corazón, ha puesto en este camino.
Ya cada uno sabéis el lugar que ocupáis. Bienvenidos. Y adiós.

martes, 3 de junio de 2014

¡Qué poco nos queremos, compañeros!

¡Qué poco nos queremos, compañeros! Ni tan siquiera cuando tenemos motivos más que sobrados para hacerlo
Estaba oyendo la intervención de Patxi López en el Comité Nacional de esta tarde, en el que se despedía como SG del PSE-EE y casi con lágrimas en los ojos he querido recapitular cosas y sensaciones que quiero compartir con vosotros.

En 40 años no conocí más gobierno progresista que el que presidió Patxi López. 
Fueron años de preservar servicios públicos, años en los que la Sanidad siguió siendo universal y gratuita y en la que los mayores siguieron sin pagar medicinas.
Se acabó con las políticas de confrontación, las dianas, las amenazas, los escoltas, la falta de libertad dieron paso a la Paz, a la Convivencia adquirida desde la escuela pública que se llenó de valores y de educación para la ciudadanía, de becas, de sistema de préstamos de libros para que las familias no tuvieran que desembolsar cantidades de dinero de las que ni disponían.
Sobre todo, NO SE DEJÓ A NADIE EN LA CUNETA.
Se revitalizó la economía, fue la etapa en la que se produjeron las mayores inversiones que jamás conoció Euskadi en i+D+I, en revitalizar empresas. Se creó la Mesa de Diálogo Social que evitó miles de despidos y el paro se contuvo mientras en el resto del estado se desplomaba.

"Nunca supieron que era imposible, hicieron volar a los cerdos y conquistaron la paz en este país"
En estos tiempos en los que todo se mide en fontanería, en estrategias, en aparatos y en milongas, yo quiero reivindicar a los que han demostrado que un Presidente de un Gobierno nos puede hacer sentir orgullosos, que podemos levantar la cabeza porque de aquel trabajo, vino la Paz. Nunca la historia agradecerá lo suficiente a Zapatero, Rubalcaba y a Patxi López lo que hicieron para que mis hijas sólo sepan del terrorismo por los libros de Historia. ¿Y sabéis por qué no lo agradecerá lo suficiente? Porque no somos capaces de quedarnos con lo realmente importante, porque no somos capaces de sacar ese orgullo socialista que corre por nuestras venas, porque lo cambiamos por purismos embaucados por otros, porque agachamos la cabeza ante populistas de medio pelo que no hubieran durado ni cinco minutos con mi abuela, orgullosa socialista de raza.
Estamos en el tiempo de cambiar este nuestro partido pero yo levanto la cabeza y digo orgullosa que vi un gobierno socialista en Euskadi del que me siento orgullosa. Que no quiero experimentos, que la gente quiere solvencia y equipos que hayan demostrado hacer bien las cosas. Que estoy harta de los iluminados, de los oportunistas, de los que jamás se equivocarán porque jamás se mojarán.
Reivindico todo. Los aciertos que me hacen sentir orgullosa y los errores que me hacen más sabia.
Hace unos años, vimos cerdos volar. Yo temblaba ese día de la emoción. 
Y no me voy a permitir otra cosa que no sea temblar de la emoción de hacer un país justo,







viernes, 1 de noviembre de 2013

Mis muertos

Senderos de ramos de flores adquiridas con las prisas de última hora y el deseo que ponerlas frescas y lustrosas recordando a los que hoy no están.
Mis muertos me acompañan cada día. Es una decisión personal. Para mí no se hallan en un lugar sombrío, frío y cerrado a cal y canto. Están en cada acción y en cada pensamiento, están en lo que hago.
Con sus partidas aprendí a llorar desconsoladamente y a gritar lo injusta que es la vida. Aprendí a que hay que cuidar del que queda y que no somos para siempre.
Mi abuelo me enseñó cómo, aunque el reúma te lleve despacio, con perseverancia y fuerza de voluntad se consigue todo. Se le paró el corazón pero nunca se ha ido.
El puto cáncer se llevó a demasiados. Tuve que ver cómo se marchaban lenta y dolorosamente sin que notaran lo fingida de mi fortaleza. Siempre la esperanza por encima de la certeza. Nunca estaban peor, siempre había esperanza en salvar los obstáculos. Siempre hubo cercanía y calidez en esa maraña de médicos y enfermeras que se desvivían porque no tuvieran dolor o porque se sintieran mejor. Incluso cuando les mentían para que no se vinieran abajo y perdieran las ganas de vivir. Todo, la Sanidad Pública hizo Todo lo posible por ellos. Y por nosotros.
Aprendí a pinchar morfina porque, en aquellos años, la sanidad rural era entre inexistente y desaparecida y en aquella Galicia de entonces los kilómetros eran horas de dolor horroroso. Sólo tiemblan las piernas la primera vez.
Hace pocos meses se me fue el último. Se le partió el corazón de puro grande, supongo. Llovía como si todas las lágrimas que hubiera de verter yo desde ese día me cayeran encima. Se hizo noche porque hasta la luz entristeció. Murió conduciendo. Cuando me metí en ese coche para recoger sus cosas se me quedaron pedazos allí. Se marchó decepcionado de la política.  Me lo decía siempre. No olvidaré las veces que me dijo que no me apartara nunca de la gente, que intentara ser la mejor para no perder ninguna oportunidad de aprender. Ni las discusiones. Ni las visitas de desahogo en las que, una vez ha pasado el tiempo, siempre tenía razón.
Cada vez que el Gobierno toca la Sanidad Pública, mis muertos me recuerdan que hay que seguir luchando. Cada vez que asestan un mazazo al estado de Bienestar mi abuela, la que se fue, me recuerda que nunca fue fácil pero que nadie dijo que la vida lo fuera. Enterró a dos de sus hijos, muertos por el puto cáncer. La oigo decirme que Felipe trajo la dignidad que la dictadura arrebató. La recuerdo mirándole embelesada, admirando. La veo socialista hasta el tuétano. Y yo con ella aprendí a que serlo no es una pose, es un sentimiento. Es una forma de ver la vida, es verme reflejada en sus vidas. Es sentir orgullo y desear que mis hijas, que mis nietos sientan lo mismo por mí.

Porque mis muertos, con sus recuerdos, son míos.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Gracias, gracias, gracias

Hoy siento que debo dar gracias a mucha gente.
Llevo días aguantando insultos y amenazas de un fascista y de su piara de amigos.  Me vais a permitir que no mencione sus nombres. Tendrían más protagonismo del que se merecen. Se disfrazan en perfiles anónimos para poder vomitar todo lo que, muy probablemente, no tendrían arrestos de decir de otra manera. Se sienten intocables. Pobres.

De ellos, se ocupará la Guardia Civil y la justicia. Pero también les tengo que dar las gracias. Han conseguido sacarme una fortaleza y un empeño que creí aletargado por el trabajo que esta maldita crisis nos provoca.  Ni ganarán, ni pasarán.

Pero, a los y las compañeras, a los y las amigas no tengo palabras suficientes para agradecerles las muestras de apoyo, de afecto y de ánimo. A la dirección del partido, a la regional y a la federal. No habéis dejado ni la posibilidad de que se resquebraje la coraza ante tal profusión de virulentos ataques. Sólo por eso, merece la pena seguir peleando. Sé que esto no acaba más que empezar.

Creo que somos cargos públicos para algo más que subir y bajar impuestos. Lo somos para preservar valores y para hacer lo que llevamos en nuestro ADN ideológico.  Observo con espanto la proliferación de perfiles fascistas emponzoñados en la más aberrante práctica de destacar de los demás  soltando la burrada más grande. Mal que no mejora, empeora. De la gripe aviar a una especie de gripé avícola y tics nerviosos que hacen levantar puños para emular al dictador. Y de ahí en adelante demostraciones obscenas de la fascistoide necesidad de justificar muertos en la cuneta o ejecuciones de la dictadura.

Al amparo de un gobierno disciplente con las “travesuras y gamberradas” de quienes pintan canas, salen de las madrigueras al albur de un oscuro anonimato en el que no desentonar entre los suyos. Golpes de un patriotismo más falso que un Gucci “Made in China” y que usan la bandera más como ala de avestruz para esconder la vergüenza que de símbolo de honestidad patria.

Soy ROJA. Estoy orgullosa de serlo. Y para desgracia de quienes hacen ímprobos esfuerzos, pienso ejercer con todas mis ganas aquello de la Igualdad, ¿habéis leído bien?, Igualdad. Democracia, Derechos y Convivencia.

No cabe rendirme. No lo voy a hacer. Quiero que quien amenaza de muerte acabe en la cárcel. Tolerancia cero contra la violencia.

Gracias. Os debo seguir intentándolo.

martes, 21 de mayo de 2013

Padre Nuestro de una atea. Dedicado al PP.




Harta de que cada día el cúmulo de noticias sea una consecución de actos cada vez más cercanos al franquismo que al siglo XXI. Harta de ver cómo acaban con lo que a muchos les costó la vida conseguir e inquieta porque si les dejamos, dejarán un mundo peor para nuestros hijos.
Harta de estar gobernados por trajes comprados por sobornos, por dinero sucio, por sátrapas con la misma catadura moral que una hiena y que se dan golpes eclesiásticos de pecho porque se creen que la pila de agua bendita -agua de Solares puesta en una pila de frío mármol- lava tanta miseria y blanquea sus sucias vidas.
A aquellos que les importa más lo que diga la Iglesia que la ciudadanía, les dedico este Padre Nuestro con el mismo cariño con el que ellos miran a quienes peor lo pasan en esta crisis. Ninguno.






PP nuestro, que estás en el gobierno
sacrificado ha sido el país
venga a nosotros tu miseria moral
hágase tu repugnante fascismo
en nuestros cuerpos y en nuestras aulas
nos quitas el pan de cada día para cebar cerdos
y pretendes que te alabemos
nosotros jamás olvidaremos a los que nos ofenden
y caeremos en la tentación
de librarnos de vuestro mal.
Amén –laico, eso sí-.

martes, 30 de abril de 2013

Cuando reconvertir a un gay mata a un chico de 15 años. Maltratadores con pedigrí


Con las tripas revueltas, los pelos de punta y el corazón latiéndome a tal velocidad que podría ganar él solito una maratón.
Así me he quedado tras leer la noticia del asesinato de un joven de 15 años  al que sus padres enviaron a un campamento para “hacerle hombre”. Quien tenía que lograr tal mezquino objetivo ya había matado antes por “la causa”. Pero siguió esforzándose en hacer de la muerte de los chavales gay la peor de las torturas posibles: dejarles de morir de hambre, electrocutados, apaleados y vejados hasta límites mortales.
Sucedió en Sudáfrica pero podría suceder en cualquier lado del mundo. También en esta España nuestra invadida por la “sotanización” de la política y por la mezquindad y el integrismo de quien viste esos faldones donde esconder miseria moral hedionda.
No hace tanto que Durán i Lleida promulgaba este tipo de ideas de “reversión” de la condición sexual de personas cuya orientación sexual no es la suya. Terrorífico en un representante público que juró respetar la Constitución y los derechos que allí se recogen para todos los ciudadanos y ciudadanas en la misma medida. Con sus derechos y su libertad a decidir a quién amar o cómo vivir su sexualidad.
Que en el siglo XXI haya que escuchar noticias de este tipo, dice bien poco de la evolución mental de algunos seres que se quedaron en la fase previa del Australopitecus.
Las religiones se han convertido en extremismos porque sólo así perviven en su falaz e ingente negocio de seguirse enriqueciendo a costa de quienes sí creen de verdad en el Más Allá.
Y España no está libre de que estos terribles acontecimientos puedan suceder. Sólo hay que escuchar al Ministro de Interior decir que los homosexuales pueden provocar la extinción de la raza humana. Si la persona que vela –o que supuestamente vela- por nuestra seguridad piensa así, ¿qué nos hace suponer que en algún momento no prevalecerá su integrismo al respeto más intrínseco de la ley? Tampoco ayuda el obispo de Alcalá con su continua sucesión de declaraciones estultas en las que pareciera dar a entender que se dedica a practicar “labor pastoral” en todos los clubes de alterne de la noche madrileña habida cuenta de su conocimiento de quiénes y cómo trabajan en ellos. No sabemos si en ese sacrificio en pro de la evangelización habrase levantado la sotana o simplemente habrá genuflexionado las rodillas intentando comunicarse con el “todopoderoso aparato que lleva a la gloria” pero lo cierto es que en menos de dos metros de altura no se puede ser más retrógrado y animal –y que me perdonen las jirafas-.
En este país de porteras en el que nos interesa más saber con quién se acuesta Pepe y Juan que saber si podremos llevarnos un mendrugo de pan para comer, esta raza de parásitos son sotana que sólo se alimentan de nuestras energías y dinero, encuentran el campo bien abonado. Como la mejor de las bacterias.
Por buscar una cosa buena, decir que esto tiene cura. Despojar de todo privilegio a quienes sólo han trabajado para expoliar nuestras vidas para que, esta vez sí, tengan tiempo para la oración.

Aviso: esta noticia es muy dura para las personas que aún tienen algo de sensibilidad


domingo, 30 de diciembre de 2012

Fin de año. Feliz 2.013


Acaba el año 2.012 y toca echar la vista atrás para hacer balance. No ha sido un buen año.
Mucho dolor, rabia y decepción. Por lo que hicieron los que prometieron el chocolate del loro pero quizás también por lo que no supimos hacer nosotros.
Ha sido un año duro en la gestión municipal. He puesto todas las tiritas que he podido a las heridas que quien prometió velar por las personas, los ha puesto al borde del risco de la desesperación.
También vi la sonrisa de Laura con su nueva silla, a Modesta y Nemesio bajo el techo y el calor de la Residencia de Ancianos porque hay quien vela por las personas más allá de las cifras frías de un negocio. Sus sonrisas, el mejor de los premios.
La crisis no son las macro cifras económicas con las que nos intentan vender esta estafa. La crisis tiene caras y tiene víctimas inocentes de toda esta desgracia. Y son, además, las más apaleadas. Sus desgracias son las que ceban a los cerdos.
Comienza el 2.013 con visos de más desesperanza y dolor. Pero me niego a bajar los brazos y dejar de luchar. Se lo debo a demasiada gente. A las personas a las que represento, a las que no, a mis hijas porque me niego a dejarles un mundo peor que el que su madre vivió, a mi abuela porque luchó casi 90 años para vivir mejor que su madre. A aquellos a los que mi fuerza y acción pueda llevar un poco de esperanza. Lo bueno de esta lucha es que siempre voy acompañada. Y llevo conmigo a los mejores, a los que me ponen los pies en la tierra y me sacuden cuando decaigo. Con los que lloro y río. También llevo a los mediocres, es verdad, pero cuanto peores son, más realzan las cosas buenas de la buena gente.
Mi propósito es no rendirme. Seguir peleando por lo que creo con la misma vehemencia y con la misma lealtad. No callarme ante ninguna injusticia y luchar contra ellas. Seguir peleando para que la solidaridad sea sustituida por justicia social y la caridad por la igualdad. No importa lo negro que lo dibujen, siempre que llovió, escampó.
También escribir más en este blog y sacar fuerzas para escribir más en los medios que tengo un poco abandonados.
Prometo cuidar a mis amigos e ignorar a mis enemigos, seguir admirando a las personas que hacen que cada día aprenda una cosa más, reír, llorar y enfadarme y, sobre todo, a seguir siendo yo misma con mis defectos y mis virtudes.
Feliz 2.013. Luchemos porque sea nuestro año, no dejemos que nos lo arrebaten.

sábado, 3 de noviembre de 2012

La soga en la casa del ahorcado

Estoy un poco perpleja, la verdad. Yo siempre supuse que el acudir al fondo de rescate era un fracaso porque demostraba una falta de capacidad de gestionar una economía que tenía solución- según Nacho Diego y sus pancartas electorales- en 100 días de nada, pero si leen las informaciones aportadas o el perfil de Nacho Diego en Twitter, deberíamos estar celebrándolo con pompa y boato como si hubiéramos descubierto la semilla del árbol del billete de 500 euros. De frenopático.

El caso es que tras recortes, recortes de recortes, paralización de la obra pública, paralización de muchas de las inversiones previstas y otras muchas cosas hechas bajo la premisa de cuadrar cuentas y llegar al objetivo de déficit, el gobierno pide ayuda porque ha fracasado.

Y ha fracasado por lo mismo que todo quisqui –excepto el PP- se empeña en explicar: que los recortes y la contención del déficit, por sí solos, no genera crecimiento. Que se necesitan políticas de estímulo. Sólo le falta a Espinete hacer un especial revival de Barrio Sésamo para cantarlo en una canción didáctica.

Aún recuerdo la cara de constreñimiento del Presidente anunciando el céntimo sanitario –el encarecimiento de los combustibles 4,8 céntimos para hacer frente al gasto sanitario- que ha conseguido que Cantabria tenga el dudoso honor de ser una de las tres comunidades autónomas con el combustible más alto. Sin embargo, esta semana saltaba la noticia de que Farmaindustria advertía de que la deuda del Gobierno de Cantabria hasta la fecha era de 38 millones y con una previsión de 50 millones al finalizar el año de facturas de esas “guardadas en el cajón”. Diego, que tanto habló de la presunta, supuesta e “insoportable” herencia sanitaria de 250 millones en 8 años, va camino de batir su propio récord – a este ritmo, él llegará a los 400 millones- y lo logrará siendo, además, el Presidente que más ha cercenado los derechos y los medios de la sanidad pública y de quienes prestan los servicios en ella.

Es decir, el Fondo de Liquidez sólo servirá para pagar los pufos del Gobierno de Cantabria y para seguir cebando a los bancos. Pero para el 21% de las personas que viven bajo el umbral de la pobreza, nada.

La paradoja, la cruel paradoja, es la desaparición del Fondo de Cooperación que está dotado con 15 millones de euros y que supone un 0,07% del presupuesto de Cantabria y que se quiere sustituir por un Fondo de Liquidez, o dicho de otra forma más castellana, herramienta caciquil para salvar el culo a los míos y a los demás que les den, que supondría un 0,04% del presupuesto. Esta desaparición no es más que la cada vez menos encubierta intención de hacer desaparecer ayuntamientos. Así de claro. Ese fondo supone un 82% del presupuesto del Ayuntamiento de Tresviso, el 30% del presupuesto del Ayuntamiento Vega de Pas, etc. Y mientras, el gobierno nos sube a los ayuntamientos las basuras y el canon de saneamiento abocando a los ayuntamientos pequeños –en Cantabria el 80%- a la desaparición y a sus ciudadanos al más absoluto abandono por parte de las instituciones. 

Estamos en el apasionante momento de ver qué alcaldes estarán cerca de sus vecinos y quiénes permanecerán adheridos a unas siglas que condenan a la desaparición a sus municipios.

Apasionante el próximo estreno de “Rebelión en la Granja”. ¿Estarán todos los que son o serán todos los que están?