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martes, 25 de septiembre de 2012

Cantabria necesita al Sector lácteo y los ganaderos necesitan soluciones

Tras 14 meses el PP sigue mirando para otro lado, sin aportar soluciones a los ganaderos, a la entrada en Cantabria de una "leche" que viene de Francia, que entra sin control en Cantabria y que no alcanza la calidad que los consumidores la suponen cuando pagan por ese litro de leche.
Para otro lado mientras las 1.600 explotaciones que aún quedan produciendo leche en Cantabria andan con el agua al cuello, tanto que, hoy, les cuesta más producir un litro de leche que lo que facturan por él.
En números rojos y sin futuro alguno y, previsiblemente, 2012 acabará con 200 explotaciones menos y 500 empleos directos perdidos. Un panorama desolador.
¿ Dónde está el problema y por qué no se le da solución?.
Nuestras explotaciones son eficientes. Llevan décadas mejorando día a día su base genética, sanidad del rebaño, proceso productivo y producciones forrajeras. Un esfuerzo titánico de adaptación al Mercado.¿Tanto sacrificio, para nada?
Producimos en Cantabria la mejor leche con el máximo nivel de calidad y garantía para el consumidor y sin embargo, junto a la gallega, es la peor pagada de España, un 5% por debajo de la media (0,29 €/l. ).
Máxima calidad, máximo coste y mínimo precio. No cubren los costes porque todos están en máximos históricos (piensos, servicios ganaderos, carburantes, energía, agua y fertilizantes suben mes a mes).
Y la responsabilidad de tamaño desafuero tiene en última instancia un responsable máximo, un Mercado desregulado, no sometido a normas justas ni controles necesarios, donde campa a sus anchas el más salvaje de los capitalismos y que, tristemente, utiliza los alimentos, en los mercados de futuros, obteniendo pingües beneficios.
Está claro que no podemos aspirar a controlar al Mercado desde nuestras competencias autonómicas, pero también que el Gobierno de Cantabria, desde el autogobierno que la Constitución y el Estatuto nos confieren, puede actuar con la máxima eficiencia en el ejercicio de las competencias propias, mejorando la posición de nuestras explotaciones ganaderas y de nuestra leche en el Mercado.
No es aceptable que el PP hiciera promesas electorales a los ganaderos a diestro y siniestro y que todo fuera un fraude, mientras nos aboca un futuro de entrada masiva de “leche” importada con garantías de segundo nivel y más cara. Un negocio redondo, impune y bien planificado para las grandes superficies comerciales.
¿ Qué alternativa lleva proponiendo el PSOE ante la inacción del PP en defensa de quienes consumimos esta “leche” y de las y los ganaderos?:
1.- Control riguroso de la “leche” que entra de fuera de España: ¿Cómo se puede permitir que entre “leche” francesa a 0,25 €/l. sin exigirle garantías de trazabilidad y calidad?; ¿Es segura para el consumidor?.
No se mira por las y los ganaderos y no se mira por los consumidores, no. El Gobierno de Cantabria no está ejerciendo con responsabilidad y denuedo sus competencias inspectoras en el conjunto de la cadena alimentaria y sobre la totalidad del producto que se produce, procesa y comercializa en Cantabria. Unas garantías y controles que, sin embargo, si se le exigen al ganadero cántabro.
2.- Sanción a la venta de “leche” por debajo de su coste: El capital francés ha tomado la industria láctea española y las medianas y grandes empresas distribuidoras de alimentos y existe un acuerdo de dicho capital para asfixiar, hasta la extenuación al productor nacional. Los ganaderos lo denunciaron, presentaron incluso 65 denuncias que dieron lugar a un expediente sancionador y tenían razón.
El PSOE ha exigido durante 13 meses la resolución urgente de este expediente sancionador a una gran superficie, constatada y confesada la venta a pérdida de la leche, y el PP lo mantiene en la mesa del Consejero de industria para su firma desde el 4 de abril.
Llevamos 13 meses clamando contra la inacción del Gobierno de Cantabria y hemos propuesto sin descanso en el Parlamento medidas a corto y medio plazo para controlar con el máximo rigor estos excesos del Mercado; que el Presidente de Cantabria defienda a quien debe y a quien se debe y no, por omisión, a quién se enriquece a nuestra costa.
La respuesta del PP gobernante siempre ha sido la misma, NO.
Propusimos un plan de ayudas urgentes para el sector por importe de 7 millones de euros para paliar la crisis lacerante y el PP votó NO.
Propusimos la creación urgente de una Comisión interdepartamental en el seno del Gobierno de Cantabria para luchar contundentemente contra el fraude en la cadena agroalimentaria y el PP votó NO.
Propusimos un Plan de inspecciones a la leche procesada en la industria láctea con planta fabril en Cantabria y a la gran distribución y el PP dijo NO.
Hemos requerido la semana pasada al Gobierno de Cantabria con 32 iniciativas para que actúe con contundencia en el control y las inspecciones hoy inexistentes al transporte en cisterna de leche, a la gran distribución que ha rescindido contratos con la industria nacional o para hacer seguimiento del precio y de la calidad de la leche en los lineales de los hipermercados y grandes superficies. Y esperamos la misma respuesta.
Desde luego Cantabria, nuestros ganaderos y nuestra leche, no merecen esta parálisis y los socialistas exigiremos sin descanso que se actúe ya.
 
 
Ana Isabel Méndez
Diputada del Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamentod e Cantabrias
(Tribuna publicada en El Diario Montañés)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Renacer, Regenerar Participar.


Empiezo este blog en el mejor momento, en el del RENACIMIENTO. Todos los fracasos suponen el inicio de nuevos éxitos si somos capaces de reconocer los errores.
A esta socialista convencida, le queda claro que no valen excusas vanas ni mirar hacia atrás para buscar culpables de lo que nos vino el 20N. No, sólo conseguiríamos hacernos trampas al solitario. Y a estas alturas, entramparnos a nosotros mismos, supondría una puntilla mortal de necesidad.
Los mensajes han quedado claros: los ciudadanos progresistas no quieren políticas conservadoras realizadas por los partidos de la izquierda. Ni hemos sabido ver la crisis, ni hemos sabido explicarla, ni hemos sabido decir ¡NO! a la tiranía de los mercados. Y la economía ha sido un alud que se ha llevado por delante todo lo demás. Porque nadie podrá negar nunca que el gobierno de Zapatero ha sido el de los avances en los derechos de las personas. Ha sido el gobierno de la PAZ, ha sido el gobierno de tantas y tantas cosas positivas…pero no hay nada que pueda con la crisis, con la angustia de quien no llega y con el miedo del que teme perder.
Es verdad que el PP se ha comportado como la hiena que acostumbra ser, pero eso es lo habitual y no nos tenía que haber cogido de sorpresa.
Es la ocasión para que renazcamos de nuestras cenizas. Probablemente la palabra que más he oído estos días es la de RENOVACIÓN  (aunque yo me inclino por pensar que muchos en realidad lo que buscan es una RECOLOCACIÓN). Y yo, sin embargo, coincido con mi amigo y compañero Odón Elorza en que deberíamos hablar de REGENERACIÓN de la política.
Volver a plantear un proyecto que consiga desbunkerizar  el partido, que elimine las cotas de poder irracional que no han hecho otra cosa que restar apoyos y capital humano a favor de quienes sólo buscaron la calidez de la seguridad personal, en detrimento del proyecto colectivo.
Erradicar la corrupción y no justificarla en modo alguno es otra de nuestras prioridades pero, sobre todo, PARTICIPACIÓN. Conseguir bajar nuestro partido a la calle, de donde nunca debió salir. Recuperar nuestro pasado obrero, nuestro pasado reivindicativo, nuestra movilización, los barrios, los núcleos urbanos, los rurales. Tendremos que volver a dar la voz a quienes apartamos y volver a enganchar a aquellos compañeros que se sintieron fuera de un partido que se tornó extraño para ellos.
No se trata de un cambio de cartas, de caras, de sillas. No, se trata de un cambio de modelo, de definir qué queremos y cómo lo queremos conseguir. Se trata, después, de decidir quién es la mejor persona para encabezar el proyecto.
Es hora de que los propios socialistas rechacemos a aquellos cuyos egos ahogaron a los que sí quisieron trabajar y que se premien los triunfos en vez de los fracasos. La grandeza de este partido es el capital humano del que dispone; un capital formado, informado, con criterio propio y con una capacidad de autocrítica que puede suponer una mejora constante.
La historia es un papel en blanco que se escribe con las líneas de la vida que nosotros trazamos.