Estoy un poco perpleja, la verdad. Yo siempre supuse que el acudir al fondo de rescate era un fracaso porque demostraba una falta de capacidad de gestionar una economía que tenía solución- según Nacho Diego y sus pancartas electorales- en 100 días de nada, pero si leen las informaciones aportadas o el perfil de Nacho Diego en Twitter, deberíamos estar celebrándolo con pompa y boato como si hubiéramos descubierto la semilla del árbol del billete de 500 euros. De frenopático.
El caso es que tras recortes, recortes de recortes, paralización de la obra pública, paralización de muchas de las inversiones previstas y otras muchas cosas hechas bajo la premisa de cuadrar cuentas y llegar al objetivo de déficit, el gobierno pide ayuda porque ha fracasado.
Y ha fracasado por lo mismo que todo quisqui –excepto el PP- se empeña en explicar: que los recortes y la contención del déficit, por sí solos, no genera crecimiento. Que se necesitan políticas de estímulo. Sólo le falta a Espinete hacer un especial revival de Barrio Sésamo para cantarlo en una canción didáctica.
Aún recuerdo la cara de constreñimiento del Presidente anunciando el céntimo sanitario –el encarecimiento de los combustibles 4,8 céntimos para hacer frente al gasto sanitario- que ha conseguido que Cantabria tenga el dudoso honor de ser una de las tres comunidades autónomas con el combustible más alto. Sin embargo, esta semana saltaba la noticia de que Farmaindustria advertía de que la deuda del Gobierno de Cantabria hasta la fecha era de 38 millones y con una previsión de 50 millones al finalizar el año de facturas de esas “guardadas en el cajón”. Diego, que tanto habló de la presunta, supuesta e “insoportable” herencia sanitaria de 250 millones en 8 años, va camino de batir su propio récord – a este ritmo, él llegará a los 400 millones- y lo logrará siendo, además, el Presidente que más ha cercenado los derechos y los medios de la sanidad pública y de quienes prestan los servicios en ella.
Es decir, el Fondo de Liquidez sólo servirá para pagar los pufos del Gobierno de Cantabria y para seguir cebando a los bancos. Pero para el 21% de las personas que viven bajo el umbral de la pobreza, nada.
La paradoja, la cruel paradoja, es la desaparición del Fondo de Cooperación que está dotado con 15 millones de euros y que supone un 0,07% del presupuesto de Cantabria y que se quiere sustituir por un Fondo de Liquidez, o dicho de otra forma más castellana, herramienta caciquil para salvar el culo a los míos y a los demás que les den, que supondría un 0,04% del presupuesto. Esta desaparición no es más que la cada vez menos encubierta intención de hacer desaparecer ayuntamientos. Así de claro. Ese fondo supone un 82% del presupuesto del Ayuntamiento de Tresviso, el 30% del presupuesto del Ayuntamiento Vega de Pas, etc. Y mientras, el gobierno nos sube a los ayuntamientos las basuras y el canon de saneamiento abocando a los ayuntamientos pequeños –en Cantabria el 80%- a la desaparición y a sus ciudadanos al más absoluto abandono por parte de las instituciones.
Estamos en el apasionante momento de ver qué alcaldes estarán cerca de sus vecinos y quiénes permanecerán adheridos a unas siglas que condenan a la desaparición a sus municipios.
Apasionante el próximo estreno de “Rebelión en la Granja”. ¿Estarán todos los que son o serán todos los que están?
sábado, 3 de noviembre de 2012
Hablemos claro, Sr. Diego.
La crisis es tan profunda que hasta mi paciencia se ha llevado por delante. Lo reconozco, no aguanto más imbecilidades. Me planteé estar viviendo en una especie de realidad virtual de mal gusto en la que todo parecido con la realidad terrenal era pura coincidencia, pero no. Allí estaba el Presidente de Cantabria para cargarse las migajas que me quedaban de serenidad, resignación, conformidad, temple, aguante, estoicismo, mansedumbre, perseverancia, sosiego, tolerancia, tranquilidad, calma, entereza y flema.
Dice el personaje –porque estoy convencida que esto jamás lo diría una persona- que Cantabria está mejor en un año y medio que lleva él gobernando que durante los 8 años anteriores con el anterior gobierno.
Mire, señor Diego, usted supone un insulto no sólo a la inteligencia –que lo es y mucho- sino a más del 21% de personas de Cantabria que viven por debajo del nivel de la pobreza en esta Comunidad, a los miles que han ido al paro desde que usted llegara con la promesa de solucionar la crisis en Cantabria en 100 días, a aquellas familias que ven peligrar su sustento económicos porque usted ha decidido hacerle los coros a Rajoy y sus “Merkeladas” y antepone el déficit al hambre, a las familias a las que les ha quitado la beca porque lo que había se lo ha llevado el Torrevelo del Opus, a los ganaderos a los que está dejando morir de la forma más inhumana que existe y que es la de la inanición, a los ciudadanos de los municipios a los que quitándoles el Fondo de Cooperación les priva de accesos, de agua potable, de servicios sociales, a los cientos de empleados de empresas de la construcción a los que usted les pintó un programa electoral de ladrillo y que ahora están en la calle porque de lo dicho al hecho hubo un trecho… ¿Sigo? ¿Que Cantabria está mejor? ¿Para quién? Ah, sí, para sus allegados, amigos…
Ha conseguido que médicos, maestros, enfermeros, bomberos, funcionarios de todos los estados y estamentos, estudiantes, padres, ancianos y parados estén hasta los bemoles de un tipo que se jacta de haber hecho crecer el paro, parado la obra pública, de un clientelismo caciquil y servil hacia el PP pero no al conjunto de los ciudadanos.
Usted pasará a la historia por ser el presidente que más hizo por intentar acabar con el mundo rural abandonándolo a su suerte. Y digo intentar porque mientras haya personas a las que nos quede un poquito de fuerza lo intentaremos evitar desde las pequeñas o grandes atalayas.
¿Se acuerda del papelito que dio a sus alcaldes para que le apuntaran las preferencias a la hora de pedir las obras? Es todo tan indecente que una persona se sonrojaría. Pero usted, saca pecho. Cada vez somos más los que tenemos la sensación de que a usted le interesa Cantabria para medrar pero no le interesan en absoluto los problemas de los cántabros.
Ignacio Diego pasará con mucha pena por demasiadas familias pero con muy poca gloria. Que el PP le sea propicio porque, de otra forma, ni eso habrá merecido la pena.
Dice el personaje –porque estoy convencida que esto jamás lo diría una persona- que Cantabria está mejor en un año y medio que lleva él gobernando que durante los 8 años anteriores con el anterior gobierno.
Mire, señor Diego, usted supone un insulto no sólo a la inteligencia –que lo es y mucho- sino a más del 21% de personas de Cantabria que viven por debajo del nivel de la pobreza en esta Comunidad, a los miles que han ido al paro desde que usted llegara con la promesa de solucionar la crisis en Cantabria en 100 días, a aquellas familias que ven peligrar su sustento económicos porque usted ha decidido hacerle los coros a Rajoy y sus “Merkeladas” y antepone el déficit al hambre, a las familias a las que les ha quitado la beca porque lo que había se lo ha llevado el Torrevelo del Opus, a los ganaderos a los que está dejando morir de la forma más inhumana que existe y que es la de la inanición, a los ciudadanos de los municipios a los que quitándoles el Fondo de Cooperación les priva de accesos, de agua potable, de servicios sociales, a los cientos de empleados de empresas de la construcción a los que usted les pintó un programa electoral de ladrillo y que ahora están en la calle porque de lo dicho al hecho hubo un trecho… ¿Sigo? ¿Que Cantabria está mejor? ¿Para quién? Ah, sí, para sus allegados, amigos…
Ha conseguido que médicos, maestros, enfermeros, bomberos, funcionarios de todos los estados y estamentos, estudiantes, padres, ancianos y parados estén hasta los bemoles de un tipo que se jacta de haber hecho crecer el paro, parado la obra pública, de un clientelismo caciquil y servil hacia el PP pero no al conjunto de los ciudadanos.
Usted pasará a la historia por ser el presidente que más hizo por intentar acabar con el mundo rural abandonándolo a su suerte. Y digo intentar porque mientras haya personas a las que nos quede un poquito de fuerza lo intentaremos evitar desde las pequeñas o grandes atalayas.
¿Se acuerda del papelito que dio a sus alcaldes para que le apuntaran las preferencias a la hora de pedir las obras? Es todo tan indecente que una persona se sonrojaría. Pero usted, saca pecho. Cada vez somos más los que tenemos la sensación de que a usted le interesa Cantabria para medrar pero no le interesan en absoluto los problemas de los cántabros.
Ignacio Diego pasará con mucha pena por demasiadas familias pero con muy poca gloria. Que el PP le sea propicio porque, de otra forma, ni eso habrá merecido la pena.
viernes, 19 de octubre de 2012
Patxi López, un canto a la esperanza del mañana
Siempre pensé que si nuestros abuelos lucharon por nuestros
derechos en los tiempos en los que alzar la voz era una más que probable
sentencia de muerte, no tenemos derecho a bajar los brazos ni siquiera cuando
en días como hoy la frustración intenta hacerse dueña de ésta que les escribe
estas líneas.
Hoy, igual que ayer, tengo que traer a mi cabeza a aquellos
luchadores.
Soy de esas personas que tienen la suerte, o la desgracia,
de conocer dos realidades tan distintas que me gustaría poder transmitir a
través de estas líneas.
Vaya por delante que soy una luchadora terca que no bajará
los brazos nunca mientras haya una sola persona que no tenga nada, o que sufra,
o que esté enferma. Mientras haya un niño al que educar o un abuelo al que
atender. Nunca. Va con mi compromiso socialista, va con los ideales de mis
abuelos.
Hoy, el Presidente de Cantabria ha anunciado que el Fondo de
Cooperación con los ayuntamientos desaparecerá el año que viene. Otra mentira
más. Otra de esas mentiras del PP que no hace más que seguir condenando a la desaparición
a los pequeños municipios y con ellos a
sus habitantes.
En Cantabria, ni se encienden las luces de las autopistas.
Todo es oscuridad, todo es desasosiego, mentiras y falacias.
Los ancianos pagan por sus medicinas. Esos que las necesitan
porque hasta ayer trabajaron para que nuestros hijos la puedan disfrutar son
castigados con el látigo de la insensibilidad y la injusticia. Sin becas para
los estudiantes y con más recursos a los colegios del Opus que a los públicos.
Sin dependencia. En Cantabria, todo es un solar en el que las empresas caen en
el agujero negro de la desaparición y en el que sólo sobreviven las que están
sentadas a la derecha del padre de todas las estafas.
Al final de la oscuridad está ese cartel que indica la
entrada a una tierra prometida hecha promesa y realidad, esa Euskadi socialista
que ha hecho de Euskadi la envidia del resto del país.
En dos días, tenemos una cita clave: decidimos si caer en el
modelo de la Derecha, el de la pobreza y la mediocridad o seguimos siendo los
mejores.
Y hablo de la Derecha, no porque tengan mayor mérito como
para tener nombre propio, sino porque engloba a aquella derecha nacionalista
que oculta su incapacidad de gestionar
en banderas de independencia de las que, luego, no se atreven a sostener. Y hablo
de la derecha del Decreto Ley, esa que no sirve para otra cosa más que para
pisotear derechos sin generar ni un ápice de algo más que no sean sufrimientos.
Y la Derecha, Derecha es. Y la mona, aunque se vista de
seda, mona se queda.
Hoy sabemos cuál es el método de la Derecha para conseguir
votos: mentir. Y esconderse cual rata en madriguera esperando el momento de poder hacerse con
algo que engorde su agujero sin importar a quién le quita.
El domingo, la responsabilidad de los votos será mayor que
la de conducir. Y lo será porque seremos los responsables de conducir la
Euskadi de nuestros hijos, de nuestros padres y de nuestros abuelos. Somos los
responsables de llevar a esta nave al puerto de los derechos y de las
oportunidades.
A que si fuéramos alérgicos al gluten nos interesaríamos por
conocer los ingredientes de lo que comemos para no pasarlo mal después? Nos jugamos
mucho dolor, mucha desesperación y el futuro de nuestros hijos.
Estos son los compromisos que Patxi López ha adquirido con
la ciudadanía y que me parece fundamental que conozcamos:
1.- Mientras haya un Lehendakari socialista, no se aplicarán
los recortes de la derecha. Ni habrá copagos, ni recortes de educación, ni de
sanidad. Ninguno.
2.- A mantener la paz, tan recientemente conseguida, frente
a la violencia.
3.- A la libertad de identidad
para que cada uno pueda decidir su propia forma de sentirse vasco.
4.- A la igualdad de las personas más allá de dónde procedan
5.-A sostener la Sanidad Universal sin expulsar a nadie, sea
inmigrante o no., tenga papeles o no.
6.- A no subir las tasas académicas y a no reducir las
becas, de manera que no impediremos nunca a los hijos de familias humildes el
acceso a la educación superior.
7.- A mantener las prestaciones sociales que permiten a los
más vulnerables vivir con un mínimo de dignidad.
8.- A seguir apoyando a nuestras empresas para que generen
empleo y riqueza
9.- A estar del lado de nuestros trabajadores y trabajadoras
para que nadie recorte derechos
10.- A sostener las ayudas a la cooperación
11.- A potenciar y no a castigar a la cultura
12.- A hacer de Euskadi una potencia en investigación y
retener y atraer a toso el potencias de investigación que nos hará grandes.
13.- A potenciar el emprendimiento y ayudar a los
emprendedores
14.- A reformar el sistema fiscal para que sea más justo y
solidario permitiendo un mejor reparto de las cargas de la consecuencia de la
crisis.
15.- A hacer frente a cualquier planteamiento que suponga
confrontación entre vascos y vascas.
Hoy, cuando la frustración intentaba hacerse hueco en mi
vida, recordé toda la sangre, todo el dolor, todo el sufrimiento vivido hasta
llegar aquí.
No tenemos derecho a abandonar ni a flaquear porque nos
debemos a los que peor lo están pasando y debemos defenderles de esta Derecha.
Las propuestas de Patxi López son la mejor medicina contra
la frustración, contra el ostracismo y la injusticia. Y a la Derecha, que le vayan
dando, que decía la canción.
lunes, 8 de octubre de 2012
¿Populismo respecto al Fracking? Mejor soluciones serias
El sábado pasado más de 2.000
personas nos manifestamos en Santander en contra del Fracking o Fractura
Hidráulica.
No tengo muy claro si ésta que
les escribe lo hace muy a título particular o arrastra tras de sí algo de la
responsabilidad que una asume cuando es elegida para ostentar un cargo. Yo
estoy en contra del Fracking. Y lo estoy porque sé que es nocivo y
contraproducente para mis vecinos, para su actividad, para su vida cotidiana,
para el agua que beben, para el ganado del que comen y viven. Y en esto, mis
vecinos y yo estamos en total sintonía: no lo queremos ni aquí ni en ningún
sitio.
El viernes por la tarde saltó la
noticia de que el Gobierno de Cantabria prohibiría el Fracking. Así, a modo de
titular rimbombante y como si la iniciativa partiera de ellos. No hubiera
imaginado yo que el problema de sordera de este gobierno hubiera derivado en
tamaña ceguera. Y es que todas y cada una de las mociones presentadas en los
ayuntamientos de Cantabria han sido unánimes en su NO al Fracking. Lo más
curioso es que tenemos en periodo de exposición pública dos nuevos proyectos de
extracción: el Edison y el Galileo, cuya publicación en el BOE del 19 de
Septiembre de 2012 (nºs 31313 y 31314) parece que desconocía el Gobierno
porque, aprovechando la Conferencia de Presidentes, le podía a haber dicho a Rajoy
que ni se molestaran que Cantabria no permitirá el Fracking. Así, como los
toreros, con valentía.
Y hemos pasado del titular
rimbombante y “quedabien” al titular “friki”. Ese tipo de titulares que ofenden
la inteligencia de las personas inteligentes que lo leen. ¡Que dice Nacho Diego
que los que nos manifestamos el sábado lo hicimos para agradecérselo a él! Y lo
habrá dicho sin rubor y sin un ápice de vergüenza –no me queda claro si alguna
vez la tuvo o es que la gastó antes de hacer la Comunión-.
El día de la manifestación
hablaba yo con el único diputado del PP que tuvo a bien “agradecer” tal
bondadoso gesto a su todopoderoso Presidente y de la conversación mantenida me
queda claro que esto no es más que una declaración de intenciones –que comparto
absolutamente, todo sea dicho de paso- que algo que se soporte en algún
razonamiento jurídico. Y es que la competencia del subsuelo es del estado y no
le veo yo con arranque pseudo nacionalista a Nacho Diego como para exigirle a
Rajoy las plenas competencias sobre él en Cantabria.
No quiero el Fracking pero los
que llevamos meses alegando, formando, informando, involucrándonos y estando
cerca de los que temen por su modo de vida en las reivindicaciones, no
admitiremos posiciones populistas que no estén basadas en planteamientos serios
y factibles. No. Aunque a Nacho Diego le parezca que gastamos talla alta de
imbecilidad, ya somos mayores de inteligencia. Y así queremos que se nos trate.
Con el respeto debido que otorgan neuronas y el compromiso no engolado y
ficticio por una causa que sí nos preocupa.
Y no admitiremos que quienes no
se han mojado hasta anteayer, -porque era mucho más sencillo echar la culpar a
otros de lo mismo que aparece en el BOE el mes pasado – intenten subirse al
carro a costa de pisar a los que ya tiraban de él desde hacía mucho tiempo.
Mire, señor Diego, no sé si este
anuncio pretendía desmovilizar –que conociendo sus artes, me da que sí- o,
simplemente, marcarse un tanto pero ni una ni otra.
El tanto se lo pueden marcar las
personas que llevan tiempo concienciando a la población, informándolas y
dándolas a conocer los perjuicios de una técnica que mata nuestro medio
ambiente sólo para poder seguir saciando el poder de las petrolíferas.
Todo lo que podamos hacer en
contra de esta técnica, lo haremos –llevamos meses diciéndolo- pero no entiendo
muy bien qué ha cambiado desde que hace tres semanas, sí, tres semanas, el
Consejero de Industria dijera que no había nada que el Gobierno pudiera hacer
en el pleno del Parlamento de Cantabria hasta su dosis de “titularesitis” pero
créame si le digo que estoy ansiosa por saberlo.
Si cree que este tipo de “frikadas”
a las que nos tiene acostumbrados –es lo que tiene no hacer obras que
inaugurar, que hay demasiado tiempo libre- nos hará detenernos en la lucha por
preservar nuestro paisaje , el agua, la actividad ganadera y agrícola, ¡qué
poco nos conoce!. Seguiremos adelante porque nosotros sí nos lo creemos. ¡Vaya
que si nos los creemos!
Y mientras tanto, que sepa que no
nos manifestamos para darle las gracias. Y que agradeceríamos saber cómo nos
podemos negar a que el Fracking se instale en Cantabria y en el resto del
estado para sumarnos como los que más.
Lo que sí le agradezco es que
haya sacado de este sinvivir silencioso a Iñigo de la Serna. Que estaba el
hombre muy preocupado por la posible contaminación del agua de Penilla de
Toranzo (de la que se abastece Santander). Y ha sufrido en silencio porque por
más que me he esmerado en buscar, ni una sola mención ha hecho en público. Pero
me alivia su alivio porque, por lo menos, en algo estamos de acuerdo. No
queremos contaminar nuestras aguas. Ni que nadie beba agua contaminada porque
no defendimos nuestros recursos.
Demasiado surrealismo para un
tema que es serio. Muy serio.
martes, 25 de septiembre de 2012
Cantabria necesita al Sector lácteo y los ganaderos necesitan soluciones
Tras 14 meses el PP sigue mirando para otro lado, sin aportar soluciones a los ganaderos, a la entrada en Cantabria de una "leche" que viene de Francia, que entra sin control en Cantabria y que no alcanza la calidad que los consumidores la suponen cuando pagan por ese litro de leche.
Para otro lado mientras las 1.600 explotaciones que aún quedan produciendo leche en Cantabria andan con el agua al cuello, tanto que, hoy, les cuesta más producir un litro de leche que lo que facturan por él.
En números rojos y sin futuro alguno y, previsiblemente, 2012 acabará con 200 explotaciones menos y 500 empleos directos perdidos. Un panorama desolador.
¿ Dónde está el problema y por qué no se le da solución?.
Nuestras explotaciones son eficientes. Llevan décadas mejorando día a día su base genética, sanidad del rebaño, proceso productivo y producciones forrajeras. Un esfuerzo titánico de adaptación al Mercado.¿Tanto sacrificio, para nada?
Producimos en Cantabria la mejor leche con el máximo nivel de calidad y garantía para el consumidor y sin embargo, junto a la gallega, es la peor pagada de España, un 5% por debajo de la media (0,29 €/l. ).
Máxima calidad, máximo coste y mínimo precio. No cubren los costes porque todos están en máximos históricos (piensos, servicios ganaderos, carburantes, energía, agua y fertilizantes suben mes a mes).
Y la responsabilidad de tamaño desafuero tiene en última instancia un responsable máximo, un Mercado desregulado, no sometido a normas justas ni controles necesarios, donde campa a sus anchas el más salvaje de los capitalismos y que, tristemente, utiliza los alimentos, en los mercados de futuros, obteniendo pingües beneficios.
Está claro que no podemos aspirar a controlar al Mercado desde nuestras competencias autonómicas, pero también que el Gobierno de Cantabria, desde el autogobierno que la Constitución y el Estatuto nos confieren, puede actuar con la máxima eficiencia en el ejercicio de las competencias propias, mejorando la posición de nuestras explotaciones ganaderas y de nuestra leche en el Mercado.
No es aceptable que el PP hiciera promesas electorales a los ganaderos a diestro y siniestro y que todo fuera un fraude, mientras nos aboca un futuro de entrada masiva de “leche” importada con garantías de segundo nivel y más cara. Un negocio redondo, impune y bien planificado para las grandes superficies comerciales.
¿ Qué alternativa lleva proponiendo el PSOE ante la inacción del PP en defensa de quienes consumimos esta “leche” y de las y los ganaderos?:
1.- Control riguroso de la “leche” que entra de fuera de España: ¿Cómo se puede permitir que entre “leche” francesa a 0,25 €/l. sin exigirle garantías de trazabilidad y calidad?; ¿Es segura para el consumidor?.
No se mira por las y los ganaderos y no se mira por los consumidores, no. El Gobierno de Cantabria no está ejerciendo con responsabilidad y denuedo sus competencias inspectoras en el conjunto de la cadena alimentaria y sobre la totalidad del producto que se produce, procesa y comercializa en Cantabria. Unas garantías y controles que, sin embargo, si se le exigen al ganadero cántabro.
2.- Sanción a la venta de “leche” por debajo de su coste: El capital francés ha tomado la industria láctea española y las medianas y grandes empresas distribuidoras de alimentos y existe un acuerdo de dicho capital para asfixiar, hasta la extenuación al productor nacional. Los ganaderos lo denunciaron, presentaron incluso 65 denuncias que dieron lugar a un expediente sancionador y tenían razón.
El PSOE ha exigido durante 13 meses la resolución urgente de este expediente sancionador a una gran superficie, constatada y confesada la venta a pérdida de la leche, y el PP lo mantiene en la mesa del Consejero de industria para su firma desde el 4 de abril.
Llevamos 13 meses clamando contra la inacción del Gobierno de Cantabria y hemos propuesto sin descanso en el Parlamento medidas a corto y medio plazo para controlar con el máximo rigor estos excesos del Mercado; que el Presidente de Cantabria defienda a quien debe y a quien se debe y no, por omisión, a quién se enriquece a nuestra costa.
La respuesta del PP gobernante siempre ha sido la misma, NO.
Propusimos un plan de ayudas urgentes para el sector por importe de 7 millones de euros para paliar la crisis lacerante y el PP votó NO.
Propusimos la creación urgente de una Comisión interdepartamental en el seno del Gobierno de Cantabria para luchar contundentemente contra el fraude en la cadena agroalimentaria y el PP votó NO.
Propusimos un Plan de inspecciones a la leche procesada en la industria láctea con planta fabril en Cantabria y a la gran distribución y el PP dijo NO.
Hemos requerido la semana pasada al Gobierno de Cantabria con 32 iniciativas para que actúe con contundencia en el control y las inspecciones hoy inexistentes al transporte en cisterna de leche, a la gran distribución que ha rescindido contratos con la industria nacional o para hacer seguimiento del precio y de la calidad de la leche en los lineales de los hipermercados y grandes superficies. Y esperamos la misma respuesta.
Desde luego Cantabria, nuestros ganaderos y nuestra leche, no merecen esta parálisis y los socialistas exigiremos sin descanso que se actúe ya.
Ana Isabel Méndez
Diputada del Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamentod e Cantabrias
(Tribuna publicada en El Diario Montañés)
domingo, 26 de agosto de 2012
Fracking: un peligro de muerte y destrucción
El pez grande se come al chico.
Y en el caso del Fracking o Fractura Hidráulica, las grandes compañías
petrolíferas, lo intentan de nuevo.
Saja-Nansa, Bezana-Bigüenzo y Luena, son los planes
que, basándose en un “proyecto de investigación de interés general”, pretenden llevar a cabo las compañías
petrolíferas para extraer gas no convencional de estas zonas. Este proyecto
que, en el año 2010 estuvo a exposición pública dos meses, no tuvo alegaciones
lo que, sumado al visto bueno de los técnicos tanto del Ministerio como de la
Consejería de Industria, le convirtió en un proyecto de obligada firma. No es
un problema de colores políticos o de quién lo firmó, el problema es que la
falta de alegaciones hizo que la firma fuera obligada dado que la Ley de
Hidrocarburos está reglada. Señor Arasti, ustedes tampoco hicieron alegaciones
a esta técnica, como hicieron con el Plan Eólico. No se trata de volver a hacer
oposición a la oposición o intentar lavarse las manos con el ‘tonete’ infantil
ese de “yo no he sido”. Se trata de defender la salud y los intereses de la
ciudadanía aunque no sea más que por una vez.
Muchos estudios en
universidades y organismos americanos y europeos concluyen que las sustancias
que se utilizan junto al agua y la arena para conseguir romper las distintas
capas del subsuelo son muy tóxicas. Productos como el benceno, el plomo y hasta
veintiocho productos más que son probados o posibles carcinógenos humanos según
la Ley de Agua Potable de EE.UU.
Hasta llegar a la bolsa
de gas no convencional, se extraen toneladas de los líquidos resultantes de la
mezcla del agua y los productos químicos que quedan depositados en una balsa de
plástico para siempre ya que una vez que se extrae, si lo hubiera, el gas
existente en la zona perforada, la empresa “levanta el campamento” dejando allí
todos los restos extraídos de los distintos pozos. Es decir, que todos los
productos cancerígenos descansarían en las tierras de la zona a expensas de que
las balsas se rompan o que cualquier fenómeno meteorológico consiguiera que ese
líquido potencialmente peligroso causara una debacle no sólo ecológica, sino
ganadera y económica en unas zonas donde la ganadería, el turismo y el medio
ambiente son la forma de vida de muchísimas personas en Cantabria.
El rechazo de los
ayuntamientos y habitantes de esas zonas está siendo absoluto y unánime. Y
también debiera serlo en Santander donde más de la mitad del abastecimiento del
agua potable del que se nutre la capital procede de las cabeceras del Pas,
donde se pretende ejecutar estos proyectos de investigación.
En Vega de Pas tenemos
problemas de suministro de agua en los meses de verano debido al incremento de
población durante esos meses y a las necesidades mayores de la actividad ganadera.
No podemos permitirnos el lujo, primero, de prescindir de un agua que
necesitamos para el consumo de personas y animales y, segundo, de permitir que
esa agua que supone la vida y el motor económico de la zona se contamine y
provoque una catástrofe de tal magnitud que supondría la desaparición de toda
una actividad productiva y, lo más grave, de una forma de vida en la que el
cuidado al medio ambiente y al paisaje ha dado pie a la belleza que se puede
disfrutar en los Valles Pasiegos.
No queremos poner en
riesgo la salud de las personas a quienes representamos. Y ellos, junto al
futuro de esta tierra a la que queremos, es la fuerza que nos motiva y nos
motivará a negarnos a permitir todo aquello que lo ponga en peligro.
Es tiempo de las
energías renovables, esas que trabajan con el Medio Ambiente y no contra él. El
tiempo de preservar recursos y formas de vida y existencia en unos tiempos en
los que, a causa de la crisis, cada vez más gente tendrá que volver a trabajar
en las tierras que abandonaron para buscar oportunidades de trabajo en otros
sectores.
Lo que sí tengo claro es
que NO es el tiempo del Fracking. No a costa de las personas, de su salud, de
su vida o de su futuro. No sin que los que los representamos plantemos batalla
contra esta técnica absolutamente perjudicial que no conlleva ningún beneficio
y sí muchos perjuicios.
Los Valles Pasiegos son
un clamor contra esta técnica y las grandes petrolíferas deben saber que nos
tendrán enfrente, con todo el peso que la ley y la administración nos proporcione
pero, sobre todo, con el peso de la gente que vive y ama esta tierra.
Porque la unión será
nuestra fuerza y esa fuerza preservará nuestro paisaje y nuestra forma de vida.
Porque éste es un problema de todos y cada uno de los que dependemos del agua
para sobrevivir
Tribuna publicada en el Diario Montañés
Tribuna publicada en el Diario Montañés
sábado, 21 de julio de 2012
Mentiras, miseria y lucha social
Que el Gobierno miente más que habla es un hecho irrefutable. Que las excusas para justificar esa cantidad tan ingente de mentiras son tan variopintas como falaces, tampoco es motivo de discusión y, para mejorar –si fuera posible- lo dantesco de la situación, hay que recurrir a la prensa extranjera para conocer el alcance de la verdadera masacre de derechos y la ignominia con la que trata a los ciudadanos y ciudadanas de este país, menoscabando a los funcionarios, a los parados o a las personas que menos posibilidades tienen de salir con un mínimo de garantías de esta crisis.
Subidas de impuestos y bajadas de derechos. Un presidente del Gobierno que huye, se esconde y que hace de su capa un sayo pero que pide a sus esbirros que alcen la cabeza ante una ciudadanía con cada vez menos esperanza y más rabia (de esa que, ante la falta de nada que perder, aflora cuanta mayor es la necesidad de lo básico). Un sinsentido de quien gobierna desde el desgobierno que produce el creerse dueño de la situación y no ser más que una marioneta de quién en otros tiempos creyó que eran sus iguales y utilizó para alcanzar el poder.
La manida herencia se ha vuelto como el peor de los boomerangs en todo el morro porque a lo mejor cayeron en la tentación de convencer a toda Europa de sus mentiras desarrogándose culpa alguna de la crisis que nos obliga a ser intervenidos, rescatados y maniatados. Como Rajoy es tan dado a escuchar fuera lo que no es capaz de oír en su país, los medios europeos le recuerdan a diario que nos están apretando el cinturón hasta la asfixia por la necesidad de salvar a los bancos. A esos bancos que financiaron obras imposibles de personajes del PP que contribuyen con arduo esfuerzo al estupidiario en que, los que ahora aplauden al líder cuando anuncia los recortes de la vergüenza, nos metieron.
Frente a la cara de un afligido Rodríguez Zapatero, la orgullosa de Rajoy . Y una imagen que vale mil –¡qué digo, millones!- de palabras.
Y el PSOE, tibio. Demasiado tibio. Si los partidos tienen que ser el reflejo de lo que la ciudadanía pide, el PSOE debe estar a pie de calle y a pie de problema. Con oposición firme y con líneas rojas nítidas, meridianamente nítidas. Pocos –por ser optimistas- pueden entender que se hablen de pactos cuando las líneas rojas no es que hayan sido sobrepasadas, es que han saltado por los aires. Hay que volver a recuperar la esencia del Socialismo, sí, con mayúsculas, volver a sentirnos obreros y recuperar lo que no tuvimos que dejar escapar.
La gente, mi gente, la que veo a diario y a la que atiendo en sus problemas cotidianos en el ayuntamiento, pide ayuda. Sí, ayuda. Nos necesita como nunca y no puede entender eso de la “responsabilidad” traducida en ambigüedad por mucho que ésta responda a una estrategia. A veces tengo la sensación de que nos lastra mucho una especie de injusto “Síndrome de Estocolmo” de nuestros años en el gobierno que pudiera dar la razón al PP en sus acusaciones. Si hoy la situación no es más dramática es por las políticas sociales que se llevaron a cabo en este país durante los últimos 8 años y que se torcieron cuando cedimos socialismo a los mercados. Sabiendo que hay muchas cosas que tenemos que cambiar y, hacer de la corrección de los errores la base de los futuros aciertos, hay que estar en la calle y, sobre todo, con la intensidad con la que se nos pide que estemos.
Colegios públicos con menos profesores, ancianos que habrán de decidir si comer o sanar, el mundo rural como en épocas franquistas, abandonado y con una discriminación con respecto a los núcleos urbanos atroz, dependientes que morirán antes siquiera de ser valorados y parados sin nada que echarse a la boca mientras que en la Catedral de Santiago desaparecen dos millones de euros sin que nadie se dé cuenta porque los dineros de la Iglesia, opacos cual chapapote, no tributan.
Hace algo menos de un siglo, los obreros consiguieron lo que hoy estudiamos en los libros de Historia. Quiero que mis hijas estudien en sus libros de Historia que los obreros recuperaron sus derechos en pleno siglo XXI porque fueron dueños de sus sueños, de sus trabajos y de sus ansias de justicia social y de Igualdad.
Trabajo y lucha. Nada nuevo bajo el sol.
Publicado en Estrella Digital.
Subidas de impuestos y bajadas de derechos. Un presidente del Gobierno que huye, se esconde y que hace de su capa un sayo pero que pide a sus esbirros que alcen la cabeza ante una ciudadanía con cada vez menos esperanza y más rabia (de esa que, ante la falta de nada que perder, aflora cuanta mayor es la necesidad de lo básico). Un sinsentido de quien gobierna desde el desgobierno que produce el creerse dueño de la situación y no ser más que una marioneta de quién en otros tiempos creyó que eran sus iguales y utilizó para alcanzar el poder.
La manida herencia se ha vuelto como el peor de los boomerangs en todo el morro porque a lo mejor cayeron en la tentación de convencer a toda Europa de sus mentiras desarrogándose culpa alguna de la crisis que nos obliga a ser intervenidos, rescatados y maniatados. Como Rajoy es tan dado a escuchar fuera lo que no es capaz de oír en su país, los medios europeos le recuerdan a diario que nos están apretando el cinturón hasta la asfixia por la necesidad de salvar a los bancos. A esos bancos que financiaron obras imposibles de personajes del PP que contribuyen con arduo esfuerzo al estupidiario en que, los que ahora aplauden al líder cuando anuncia los recortes de la vergüenza, nos metieron.
Frente a la cara de un afligido Rodríguez Zapatero, la orgullosa de Rajoy . Y una imagen que vale mil –¡qué digo, millones!- de palabras.
Y el PSOE, tibio. Demasiado tibio. Si los partidos tienen que ser el reflejo de lo que la ciudadanía pide, el PSOE debe estar a pie de calle y a pie de problema. Con oposición firme y con líneas rojas nítidas, meridianamente nítidas. Pocos –por ser optimistas- pueden entender que se hablen de pactos cuando las líneas rojas no es que hayan sido sobrepasadas, es que han saltado por los aires. Hay que volver a recuperar la esencia del Socialismo, sí, con mayúsculas, volver a sentirnos obreros y recuperar lo que no tuvimos que dejar escapar.
La gente, mi gente, la que veo a diario y a la que atiendo en sus problemas cotidianos en el ayuntamiento, pide ayuda. Sí, ayuda. Nos necesita como nunca y no puede entender eso de la “responsabilidad” traducida en ambigüedad por mucho que ésta responda a una estrategia. A veces tengo la sensación de que nos lastra mucho una especie de injusto “Síndrome de Estocolmo” de nuestros años en el gobierno que pudiera dar la razón al PP en sus acusaciones. Si hoy la situación no es más dramática es por las políticas sociales que se llevaron a cabo en este país durante los últimos 8 años y que se torcieron cuando cedimos socialismo a los mercados. Sabiendo que hay muchas cosas que tenemos que cambiar y, hacer de la corrección de los errores la base de los futuros aciertos, hay que estar en la calle y, sobre todo, con la intensidad con la que se nos pide que estemos.
Colegios públicos con menos profesores, ancianos que habrán de decidir si comer o sanar, el mundo rural como en épocas franquistas, abandonado y con una discriminación con respecto a los núcleos urbanos atroz, dependientes que morirán antes siquiera de ser valorados y parados sin nada que echarse a la boca mientras que en la Catedral de Santiago desaparecen dos millones de euros sin que nadie se dé cuenta porque los dineros de la Iglesia, opacos cual chapapote, no tributan.
Hace algo menos de un siglo, los obreros consiguieron lo que hoy estudiamos en los libros de Historia. Quiero que mis hijas estudien en sus libros de Historia que los obreros recuperaron sus derechos en pleno siglo XXI porque fueron dueños de sus sueños, de sus trabajos y de sus ansias de justicia social y de Igualdad.
Trabajo y lucha. Nada nuevo bajo el sol.
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